24 de mayo de 2013 / 05:56 p.m.

Jupp Heynckes, de 68 años, es un técnico tranquilo. La final de la Liga de Campeones no le quita el sueño.

"Para Munich es una cita muy importante, para mí es un partido más", dijo Heynckes el viernes en rueda de prensa. "Probablemente sea mi última oportunidad de ganar este trofeo".

Heynckes dejará el banquillo en manos de Guardiola la próxima temporada. De su futuro, nada se sabe todavía, aunque sus palabras en las últimas semanas suenan a despedida de una larga carrera como jugador y técnico.

Heynckes todavía es uno de los goleadores históricos del campeonato alemán. En su época de artillero, anotó 220 tantos en 369 partidos entre 1968 y 1974.

Y ese afán por el arco, ha sido una constante en todos sus equipos como técnico.

El Bayern Munich anotó 98 goles y solo recibió 18 en la Bundesliga, que ganó con un margen de 25 puntos sobre el Borussia Dortmund, al que se medirá el sábado en Wembley.

"Tenemos un equipo extraordinario, juegan un fútbol colectivo fantástico y si podemos ponerlo en práctica mañana (sábado) vamos a ganar el partido", explicó.

La carrera de Heynckes está íntimamente ligada a Munich, al que ha entrenado en tres etapas diferentes, y a España.

Su primera etapa en Munich comenzó en 1987. Ganó dos ligas consecutivas entre 1989 y 1990. Cuando fue despedido, el entonces gerente general Uli Hoeness calificó la decisión como "el mayor error" de su carrera.

España fue otra de sus experiencias más exitosas. Comenzó la aventura en el Athletic de Bilbao, del que en muchas ocasiones ha confesado guardar un gratísimo recuerdo. Pasó por el Tenerife y desembarcó en el Real Madrid.

Heynckes hizo una campaña liguera mediocre, pero rompió una histórica sequía continental de 32 años y conquistó la séptima Copa de Europa del club español en 1998.

Ese mismo año fue despedido.

"El era quien tomaba las decisiones tácticas y tenía que estar seguro de que el equipo estaba mentalmente preparado, ya que es complicado encontrar la concentración necesaria para actuar al más alto nivel durante una eliminatoria de Liga de Campeones cuando no estás siendo regular en la Liga", dijo el ex capitán madridista Manolo Sanchís sobre el papel de Heynckes.

Sus equipos funcionan como relojes de precisión tanto en defensa como en ataque. Así ocurre, en esta, su tercera y parece que última etapa en Munich.

El año pasado, sufrió el revés de perder la Copa de Europa en su propio estadio frente al Chelsea. Fue una derrota increíble en muchos sentidos. Munich se dejó empatar la final casi al término del partido, desperdició un penal en la prórroga y acabó perdiendo en la definición por penales.

Algunos pensaron que sería difícil recuperar a los jugadores de semejante golpe, pero Heynckes ha revivido su plantilla, corrigiendo y aumentando su potencial.

Todavía aspira al triplete con la Copa de Europa y la Copa de Alemania, que se disputa la próxima semana. Lo que pondría un brillante colofón a su carrera.

"En mi carrera como jugador y entrenador he jugado partidos importantes y he ganado títulos", comentó. "Pero una carrera son muchas cosas, también hay decepciones como la del año pasado".

"Quizá el dios del fútbol esté de nuestro lado mañana", añadió.

Ap