1 de abril de 2013 / 07:41 p.m.

McAllen, Texas.-   • El resultado de las vacaciones de Semana Mayor en las ciudades texanas de Mission, McAllen, Pharr y Brownsville, fue que a diferencia del periodo de Navidad y fin de año, ahora los prestadores de servicios turísticos, desde hoteles, restaurantes, bares y centros de diversión, fueron los más afortunados.

Los días de Semana Santa, los hoteles en su gran mayoría tuvieron llenos, quienes no hicieron reservación y decidieron viajar sin tener asegurado su hospedaje, batallaron mucho para encontrar alojamiento.

Quienes su destino era McAllen, encontraron habitación en Pharr, Donna y Harligen, mientras que otros hasta Rio Grande o Roma, Texas.

Algunos de los que con frecuencia viajan a las ciudades fronterizas del Valle de Texas, opinan que es tanto el atractivo de esa región norteamericana que ni con dos cruces fronterizos más en Reynosa, se terminaría con la saturación, sobre todo en Semana Santa y Navidad.

Independientemente de los precios de los artículos que tienen mayor demanda, a la gente en lo que más interés tiene es en la calidad, las ofertas y el glamour de hacer sus compras en los almacenes y establecimientos comerciales de la Unión Americana.

Graciela Treviño, acompañada de sus hijas, llega antes de la apertura de la Plaza Mall, que es donde se surte toda la familia.

"Mire, yo desde que era niña, o sea antes de existir el Mall que entiendo es el de mayor ventas en Estados Unidos, vengo a esta ciudad de compras", afirmó.

Ella tiene años de ser asidua a esta ciudad y ha sido testigo del incremento de cruces fronterizos y desde luego del aumento número de los centros comerciales.

"Para empezar", dice con mucha propiedad doña Graciela, "no se presentaban esas largas filas en los puentes como ahora, y eso que era solamente uno entre Reynosa y McAllen".

Dijo que posteriormente al tradicional cruce de la ciudad fronteriza de México con Hidalgo, surgió el de Pharr, para dar lugar mucho después al de Anzalduas, precisa la regiomontana.

"La verdad es que ahora… lo que mis hijas están presenciando, igual que todos los que vienen a Texas, no nos tocó a los de mi generación, observar todo este tumulto que hay para cruzar y comprar también, porque las tiendas se llenan y su capacidad no puede ir acorde con la demanda", indicó.

"Ni con dos cruces mas se resolvería el problema por la demanda que hay para venir al Valle de Texas", añadió.Otros regiomontanos, asiduos a visitar esta región de Texas, consideran que se debería por parte de las autoridades de ambos países, uno o dos carriles, según el caso, para cruzar la frontera.

Desde luego que para darle fluidez a los que no desean hacer largas filas, se les cobraría una cuota extra que muchos pagarían con mucho gusto, a cambio de poder cruzar lo más pronto posible, sin enfrentarse a esas filas de dos, tres y hasta más horas.

VÍCTOR SALVADOR CANALES