6 de octubre de 2013 / 05:17 p.m.

 

El día de hoy se lleva a cabo el River vs Boca, un encuentro de los más esperados en Argentina, será la edición 191 del superclásico con la novedad de que no tendrá hinchas visitantes por seguridad de los mismos.

De acuerdo a una disposición de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y el Gobierno Nacional, y debido a los recurrentes hechos de violencia que se vienen dando en las canchas por las internas entre los barras, en este Torneo Inicial sólo puede estar presente en las gradas la hinchada local. Los Xeneizes, entonces, deberán conformarse con mirarlo por TV.

Ambos equipos con la necesidad de ganar. Boca, con 16 puntos, se ubica a cuatro de Newell's, el campeón defensor y líder del certamen, y sabe que una victoria lo posiconará de manera definitiva como un candidato al título. Los dirigidos por Carlos Bianchi buscarán dos triunfos seguidos por primera vez en el torneo: vienen de vencer a Quilmes en La Bombonera, luego de una actuación convincente.

Por otra parte, River tiene 14 puntos y no puede darse el lujo de perder en su casa: una derrota, y un hipotético triunfo del puntero, lo marginará casi de manera definitiva de la ilusión de pelear el campeonato. Los de la Banda, al igual que el eterno rival, también llegan con el ánimo en alza, tras derrotar sobre la hora y en el Sur al durísimo Lanús.

Ramón Díaz no tendrá complicación alguna con la conformación de su equipo, ya que no cuenta con lesionados. Por el lado de Boca, Carlos Bianchi pasó días complicados por las bajas de Ledesma y Aguirre, los dos con paperas. A ellos, se suma el desgarro que durante el choque de la fecha pasada ante Quilmes sufrió el uruguayo Ribair Rodríguez, volante central que se venía afianzando en defensa, más las dudas por el estado de Cristian Erbes y de Jesús Méndez, quienes de todos modos irían de entrada. A favor, están el regreso de Cata Díaz en la defensa, pieza clave para el equipo.

El último superclásico que se jugó en el Monumental sin público fue en 2004, en aquel histórico cruce de semifinales de Copa Libertadores. Esa vez, con Bianchi en el banco, Boca ganó por penales y logró un histórico pasaje a la final.