2 de noviembre de 2013 / 04:42 p.m.

Monterrey.- Los restos de más de 300 personas han sido identificados durante los últimos dos años en Nuevo León.

Parte importante de esos avances es el grupo de identificación Genética de la Dirección de Servicios Periciales.

Hace tiempo, establecer la identidad de un cadáver o de restos óseos podía llevar semanas o meses, pero ahora ese procedimiento se ha simplificado, pues en ocasiones el tiempo de espera es de horas o unos cuantos días.

El ritmo de trabajo ha orillado a la Procuraduría de Justicia a especializar a su personal, capacitarlo y dotarlo de equipo más moderno y eficiente.

“Con la desaparición de personas a nosotros se nos ha aumentado bastante el trabajo, por que han reportado más cantidad de personas desaparecidas. Y pues el aumento de los hechos delictivos, pues nos aumenta más el trabajo en ese sentido”, aseveró Celeste Castillo Martínez, jeda de grupo en Genética Forense.

Apoyada en ciencias como la Biología Molecular y la Bioquímica, esta rama de la ciencia se encarga de analizar y comparar muestras de ADN, tanto de personas vivas como de cadáveres, con el fin de precisar su identidad.

“Bueno, (las técnicas y conocimientos) los utilizamos para hacer identificación de personas, básicamente, y para esclarecer hechos delictivos en los cuales se haya dejado evidencia”, recalcó Castillo Martínez.

Por su parte, Neyla Briones quien forma parte de la sección de Criminalística de Campo, es clara en sus palabras.

La joven de 29 años y con más de cinco de experiencia en ese departamento, reconoce los avances tecnológicos de la ciencia son de suma relevancia, pero es determinante la preparación y profesionalismo del perito.

“La tecnología te puede dar un punto de partida, pero la inteligencia del ser humano es lo que te ayuda a una solución, o a una resolución o determinación”, concluyó.

Agustín Martínez