20 de diciembre de 2013 / 07:39 p.m.

San Pedro Garza García.-Desnudo, manchado de sangre y aún unido a la placenta de la madre que lo tuvo en su vientre nueve meses, un pequeño recién nacido fue hallado, abandonado, en una banca de un parque, en la colonia Carrizalejo, en San Pedro Garza García.

El bebé, aterido por el frío de la madrugada, estaba apenas mal envuelto en un cobertor color beige, llorando de hambre, frío y soledad, cuando una pareja que salió a hacer ejercicio, lo encontró.

Imposible saber por el momento quién es la madre, pero se sospecha que pudiera tratarse de una trabajadora doméstica que labora en el sector, y que por temor a perder el trabajo, haya ocultado su embarazo y tras dar a luz en alguna residencia, optó por tirar a su bebé durante las primeras horas del día, protegida por la obscuridad.

El matrimonio que realizó el hallazgo optó por llevar al recién nacido a la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, ubicada sobre la calle Baptisterio y Roberto Garza Sada, que se encuentra cercano al lugar donde caminaban, para entregar al niño.

Eran cerca de las siete y media de la mañana cuando la pareja, que se identificó sólo como el matrimonio Valencia Nájera, llegó hasta el parque, que se ubica sobre la calle Jerónimo Siller, según comentaron al sacristán de la parroquia.

Apenas estaba amaneciendo cuando escucharon un suave llanto, y fue cuando vieron en una banca el pequeño envoltorio, y aunque estaba en penumbras, evidenciaba la presencia de un bebé.

 Tras cerciorarse de que se trataba de un recién nacido, acudieron a la iglesia citada, que se encuentra a pocas cuadras, y de ahí llamaron a la policía de San Pedro, para que se hicieran cargo del bebé, un varón aparentemente sano.

Paramédicos del 911 llegaron también hasta la Iglesia, y valoraron el estado de salud del recién nacido, y en principio diagnosticaron que se trata de un niño sano, con buen peso, pero para mayor seguridad, lo trasladaron al Hospital Materno Infantil para una valoración más completa y atenderlo adecuadamente.

Mientras tanto, los policías sampetrinos iniciaron las investigaciones, a las que se sumó elementos de la Procuraduría.

Lo primero, dijeron, será buscar a la madre, que podría tratarse de alguna empleada doméstica del sector, dado que por la sangre que mostraba el bebé y el hecho de que aún tuviera la placenta, indicaban que fue dado a luz en un lugar cercano, y no tendría más de una hora de haber llegado al mundo.

El pequeño estaba envuelto en un cobertor color beige, y aún mostraba manchas de sangre y tenia pegada la placenta, por lo que se considera que  tenía menos de una hora de haber nacido.

Francisco Zúñiga

 

Abandonan a recién nacido en San Pedro