29 de enero de 2013 / 02:30 p.m.

Llega a 12 la cifra de muertos hallada en noria del municipio de Mina; autoridad no informa sobre móviles, pero trasciende nexo de Kombo Kolombia con grupo del crimen organizado.

 

Monterrey.- El Gobierno de Nuevo León confirmó ayer el hallazgo de 12 cuerpos pertenecientes a m,iembros del grupo Kombo Kolombia, en una noria localizada en un rancho abandonado del municipio de Mina.

Jorge Domene, vocero estatal, señaló que se tienen identificados cinco cuerpos; si bien se presume que el resto se encuentra en el mismo sitio, será hasta este martes que las autoridades definan esto.

En base a información obtenida por los familiares, características físicas, tatuajes y pertenencias, se logró establecer que pertenecían en vida a José Antonio Villarreal, de 39 años, corista del grupo; Heiner Iván Cuéllar Pérez, originario de Colombia, quien era tecladista; José Baudelio Santos López, saxofonista; y Víctor Ángel Santamaría Cruz, que formaba parte del staff; además del trompetista Javier Flores.

Se confirmó que uno de los integrantes logró escapar en el traslado del bar de donde fueron privados de su libertad al rancho donde fueron asesinados.

Este sitio se localiza en el rancho Las Estacas, a la altura del kilómetro 92 de la carretera a Monclova y a 300 metros del entronque al poblado de Espinazo, en el municipio de Mina.

El funcionario agregó que el consulado de Colombia en Monterrey ya se puso en contacto para reclamar el cuerpo de Cuéllar Pérez.

Se aclaró además que el únicosobreviviente está protegido por fuerzas federales afuera del estado.

RELACIÓN INACEPTABLE

La muerte de los integrantes del grupo musical Kombo Kolombia se dio, según investigaciones, en venganza a la estrecha relación que presuntamente mantenían con integrantes de un grupo de la delincuencia organizada para el que constantemente hacían presentaciones en domicilios particulares y negocios de Monterrey y su área metropolitana.

Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones obtuvieron datos que los lleva a establecer por el momento que los músicos fueron aniquilados por un grupo delincuencial que pretende imponer su control en el estado.

Lo que buscaba el grupo armado era información que les confirmara sus actividades ilegales relacionadas a otro grupo de la delincuencia organizada; presuntamente después de esto fueron asesinados uno a uno con el tiro de gracia y depositados los cadáveres en una noria de setenta centímetros de diámetro y 15 metros de profundidad.

De diversas indagatorias se desprendía que los presuntos delincuentes querían acabar con la agrupación por la relación que mantenían con integrantes de la célula criminal que controlaba colonias del norte de Monterrey.

Aparentemente, en cada una de sus presentaciones los músicos enviaban saludos a los enemigos de sus posteriores ejecutores, algunos de los cuales se encuentran recluidos en el penal del Topo Chico y Cereso de Apodaca, donde también hacían presentaciones.

En la rueda de prensa de ayer, Domene señaló que de acuerdo con las investigaciones, este ataque fue una acción directa contra la agrupación musical, sin que se tuviera el móvil del ataque. Aclaró que ocurrió frente a un público de 50 asistentes.

YA PRESENTÍA LO MALO

Saúl Piña Reynoso Sáenz, segunda voz del grupo Kombo Kolombia, pretendía retirarse del ambiente musical, tras confesarle a su madre que en una ocasión ya habían sido amenazados.

“"La verdad sí tenia mucho miedo. De hecho me dijo que una vez , no sé dónde, en un rancho también , los habían amenazado, pero como yo estoy enferma a mí no me contaba muchas cosas. ‘Ya, mamá’, me decía, ‘éste es el último baile al que voy a ir’, y así fue, dijo María Cristina Sáenz Villanueva, madre del músico, quien recalcó que si bien amaba la música, ya estaba “"fastidiado"” del grupo, aunque no explicaba por qué.

La mujer dijo en entrevista para MILENIO Monterrey que su hijo lo vio ese mismo miércoles. Le explicó que habían sido contratados para tocar, pero no le dijo en dónde, lo que sí dijo es que esa sería su ultima presentación.

“"Me dijo: ‘Yo ya voy a entrar a una empresa, voy a trabajar, ya me voy a dejar de esto, porque yo ya tengo miedo’, pero él no me dijo de qué"”, manifestó.

Ella dijo que su hijo no consumía drogas, y que el día en que fueron a tocar le comentó que un hombre, al que identificó como El Vallenato, les había hablado para que fueran a tocar de manera urgente. Si bien no le dijo a dónde iban, refirió que uno de los músicos conocido como Estaca, publicó en Facebook que en vez de ir a Abasolo, tocarían en Potrero Chico.

JUAN CARLOS RODRÍGUEZ