10 de julio de 2013 / 06:14 p.m.

Aunque ya creó a su nueva Policía y está en marcha la fusión para la nueva Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad de Monterrey, la alcaldesa todavía no considera decirle adiós a la Marina Armada de México.

En caso de que alguien, o el mismo Gobierno del Estado, esté pidiendo la conclusión de la colaboración de las Fuerzas Armadas en la ciudad capital, la edil regiomontana adelantó que esto es impensable.

En un juego de palabras, señaló que esto sería una “ideota”, ya que actualmente requieren del apoyo de la Marina para patrullar las calles además de que en dependencias clave como la de seguridad, están al mando.

""No me gustaría ni siquiera tocar ese tema, porque me parece un absurdo que alguien pudiera pedir eso; sería inconcebible para cualquier regiomontano o nuevoleonés que alguien tuviera esa ideota (sic) de pedir el retiro de las Fuerzas Armadas"", dijo.

¿Esa ideota es con comillas?, se le cuestionó.

""Sí, y muy grande y con mayúsculas, no creo que alguien tuviera esa ideota (sic)"" dijo.

Pedirá apoyo a texanos para capacitar a policías

 

 La alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes, estará mañana en San Antonio, Texas, donde tendrá una reunión con el alcalde Julián Castro, para dialogar sobre las ciudades hermanas, junto con el alcalde de Guadalajara, Jalisco.

 

La edil fue invitada por medio de este programa, el cual mantiene en estrecha relación a la ciudad de Monterrey y San Antonio desde hace 60 años, según indicó.

 

Aprovechando la vuelta, la edil regiomontana solicitó reunirse con el titular de la Policía del condado de Harris, en Houston, Texas, para pedir su colaboración en la capacitación de la Policía de Monterrey.

 

“Estaré específicamente viendo temas de seguridad, en este caso, estamos buscando un intercambio de colaboración en donde el condado de Harris, la Policía coadyuve en la capacitación de los elementos de la Policía de Monterrey”, dijo.

 

La visita al vecino país durará cuatro días según información de la presidenta municipal.

— SANDRA GONZÁLEZ CORTÉS