26 de septiembre de 2013 / 09:55 p.m.

El mediocampista español Andrés Iniesta, aseguró que su ilusión es culminar su trayectoria en el Futbol Club Barcelona a pesar de que no ha concretado la renovación de su contrato, el cual concluye en 2015.

Iniesta desea colgar los botines con la playera de los Blaugranas puesta, así que no tendrá inconveniente en extender su relación con los catalanes, aunque se especula que hay otros clubes interesados por sus servicios como el Manchester City y Manchester United.

"Yo no puedo controlar las informaciones sobre el presunto interés de otro equipo. A veces me hago pesado, pero mi ilusión es acabar mi carrera aquí. La intención del club es la misma, así que a partir de ahí todo sigue su curso".

"No hay nada raro, no hay una guerra Barça-Iniesta. Vamos a llegar a ese acuerdo y no hay complicación. Como estoy aquí, no voy a estar en ningún sitio. Tengo 29 años y por delante aún tengo años muy buenos para seguir rindiendo", indicó el jugador multicampeón.

Aclaró que el aspecto económico no es el problema para cerrar el acuerdo, sólo quiere lo mejor para su persona y el club catalán, "yo lo que quiero es que el club sienta lo mismo que yo. El club quiere que esté aquí y yo quiero estar aquí. No es cuestión de dinero, es la ilusión que yo tengo".

En conferencia de prensa, Andrés Iniesta, autor del gol que valió a España para ser campeón del mundo en Sudáfrica 2010, respaldó a su entrenador del Barça, al argentino Gerardo Martino al asegurar que no debe existir un debate sobre el sistema de juego.

"No hay debate sobre el estilo de juego. Llevamos muchos años jugando a lo mismo y entendemos este deporte de forma determinada. Los jugadores somos de unas características muy similares y por eso es difícil jugar cuando vienes de fuera".

"El míster Martino lo sabe y nos lo dice. A partir de ahí, las opciones en momentos determinados pueden variar. Pases largos y goles al contraataque se han dado siempre", señaló Iniesta luego que le llovieran criticas al técnico porque en sus últimos partidos el Barcelona ha dejado un poco de lado el mucho toque, para atacar en contragolpe.

Notimex