2 de marzo de 2013 / 02:17 a.m.

Angélica San Vicente había renunciado a su cargo tras el escándalo de la liberación irregular de sisee presuntos delincuentes, que obtuvieron su libertad a través de un irregular procedimiento del subdirector jurídico del penal estatal.

 

David Monroy.- El gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreú, se negó a dar de baja a la Subsecretaria de Readapatación Social, Angélica San Vicente Cisneros quien renunciara a su cargo este miércoles luego de la liberación irregular de siete presuntos integrantes del autodenominado grupo criminal “"Guerreros Unidos”".

De acuerdo con un comunicado de prensa del Gobierno del estado de Morelos, el mandatario estatal ordenó la reintegración de la funcionaria al puesto que ocupaba y a sumarse al proceso de reestructuración del sistema penitenciario estatal.

Jorge Messeguer Guillén, Secretario de Gobierno precisó que la determinación del mandatario estatal “"es que Angélica San Vicente sea parte de la reforma al Sistema de Reinserción Social de Morelos, cuya iniciativa será enviada para su revisión a los diputados en el Congreso del Estado.

"“El gobernador le pidió a la subsecretaria que permaneciera en su cargo, porque es importante que saquemos esta reforma adelante (…). El gobernador nos ha instruido a trabajar en la mejora de la reinserción social; no se trata de cortar cabezas, ni se trata de una persecución en contra de secretarios, se trata de que resolvamos el problema”", declaró el funcionario.

San Vicente Cisneros hizo pública su salida de la Subsecretaria de Reinserción Social el pasado 27 de febrero tras conocerse que el Subdirector Jurídico del penal de Atlacholoaya, Leonardo Rodríguez Ortiz hoy denunciado ante la Procraduría General de Justicia (PGJ), permitió la salida de Víctor José Leura Sotelo, José Armando Carmona Peña, Juan Carlos García Morales, Juan Andrés Palacios Muñoz, Ricardo Rodríguez Díaz, Erick Enrique Rojas Sánchez y Ernesto Salazar Fabián, que formaron parte del grupo de once presuntos integrantes del grupo criminal conocido como “"Guerreros Unidos"”, detenidos en octubre pasado en Cuernavaca.

El funcionario, en este momento prófugo, firmó las boletas de libertad de los siete sujetos y les permitió su salida, sin embargo, no debió hacerlo así pues la única protección de la justicia federal que obtuvieron los inculpados fue contra los delitos contra la salud, pero deberían haber permenecido en prisión por el proceso de delincuencia organizada que aún está vivo.

DAVID MONROY/ CORRESPONSAL