7 de febrero de 2013 / 03:18 a.m.

El instituto político en el municipio de Monterrey no tiene dirigente, prácticamente el comité es inexistente y su nueva sede sigue sin operar.

Monterrey.- • Sin dirigente y con una estructura en extinción desde hace un año, el comité del PRI en Monterrey está impedido para presentar propuestas para la reforma de estatutos que se analizará en la asamblea nacional del 1 al 3 de marzo.

Roberto Delgado Arizpe, secretario de Acción Electoral, quien está al frente de lo que queda del comité del Partido regiomontano, dijo que el último dirigente interino fue Edgar Olaiz y nadie más ocupó esa posición.

El pasado mes de enero, el comité estatal del PRI inició los trabajos en los 51 comités municipales para la asamblea nacional de ese instituto político.

Su dirigente, Sergio Alanís Marroquín, informó que, en este evento convocado por el comité ejecutivo nacional, tendrán participación los miembros activos de todos los municipios.

En esa asamblea, se abordarán importantes temas para la transformación y modernización del partido, en los que tendrá participación la militancia de esta entidad federativa.

Textualmente dijo: "nos ha instruido el comité ejecutivo nacional de nuestro partido para que escuchemos a las bases, los sectores y organizaciones de los 51 comités para enriquecer las propuestas que aportaremos a las asambleas estatales, previas a la plenaria que se celebrará en la ciudad de México".

Sin embargo, por estar acéfala la dirigencia del PRI en Monterrey, ni se han realizado estos trabajos, ni se puede hacer un planteamiento, porque prácticamente el comité es inexistente.

"La nueva sede, que es una casa ubicada por la avenida Zuazua, entre Isaac Garza y General Treviño, que promovió Felipe Enríquez, sigue sin operar, solo le dan vida algunos de los seccionales que no quieren que desaparezca el Partido", indicó.

Recalcó que, a estas alturas, el PRI de Monterrey debería estar trabajando en recuperar la estructura que se perdió, si es que se quiere recuperar Monterrey y la mayoría de los ocho distritos locales con cabecera en la capital del Estado.

"Nos duele mucho que rumbo al 2015, cuando se elija al siguiente gobernador, estemos tan débiles en el comité regiomontano, sin poderle aportar la garantía de triunfo", precisó Delgado Arizpe.

Independientemente de no poder aportar algunas propuestas para la asamblea nacional, de cara al 2015, se promoverán algunas recomendaciones en lo que será un código de ética; por ejemplo, que sea electo un presidente de tiempo completo y no utilice el cargo de trampolín político.

"También se plantea que sea obligatorio celebrar reuniones mensuales por cada dos de los ocho distritos locales, y que un mínimo del 20 por ciento de los comités seccionales participen en las elecciones", subrayó.

De acuerdo con el programa para recopilar las propuestas de todos los priístas para la reforma de estatutos, el plazo para entregarlas vence el 20 del mes en curso.

Víctor Salvador Canales