30 de enero de 2013 / 10:45 p.m.

Este centro es creado en forma conjunta por la compañía FEMSA, el Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey y Dharma Capital.

Monterrey.- • Este miércoles fue inaugurado el Centro de Investigación y Desarrollo de Proteínas (CIDPRO), una iniciativa que proyecta desarrollar proteínas únicas para la industria alimenticia en América Latina.

Este centro es creado en forma conjunta por la compañía FEMSA, el Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey y Dharma Capital.

José Antonio Fernández Carbajal, director general y presidente del Consejo de FEMSA, señaló:

"El Centro de Investigación y Desarrollo de Proteínas sin duda es una iniciativa innovadora que impulsará la creación de nuevas industrias para influir positivamente en la calidad de vida de millones de personas. Nuestro compromiso es crear valor económico y social simultáneo y por ello apoyamos al Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey desde sus inicios.

"Estamos convencidos que su esquema para desarrollar proyectos aplicados a la solución de problemas de las comunidades, es la mejor forma para generar valor", dijo hoy en la inauguración en la sala mayor de Rectoría del TEC de Monterrey.

Sergio Serna Saldívar, director del CIDPRO, explicó que actualmente trabajan en unas seis líneas de investigación y estiman que un año y medio o dos años puedan salir al mercado.

Manuel Zertuche, director del Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey, explicó que estas proteínas podrían utilizarse en cualquier tipo de alimentos como: refrescos, jugos, tortillas, quesos, entre otros.

No se detalló sobre el monto de inversión del centro, ya que básicamente la inversión esencial es cuanto a la aportación de conocimiento entre las instituciones.

Físicamente la infraestructura se encuentra soportada con la infraestructura del Centro de Biotecnología FEMSA del Tecnológico de Monterrey y a partir del segundo semestre del 2013 contará con sus propias instalaciones en la entidad en una planta piloto en Allende, Nuevo León.

Con información de Alejandra Mendoza 

Fotos: Jorge López