1 de febrero de 2013 / 04:32 p.m.

García • Tres hermanitos, de tres y dos años, murieron intoxicados cuando su casa comenzó a incendiarse, debido a un aparente cortocircuito, en la colonia El Fraile, de García.

Los niños estaban solos en la vivienda, porque su mamá los dejó para ir a llevarle el lonche al mayor, Noé, de seis años, que estaba en la escuela.

Unos cuantos minutos bastaron para que la tragedia se consumara. Cuando la mamá, Flor Leticia López, volvió, desesperada porque le habían avisado que su casa se quemaba, el humo salía por todas las fisuras de las paredes.

Sin pensarlo, entró tres veces a la vivienda, desafiando el fuego. Una vez por cada hijo que sacó.

“A mí me impactó ver como entraba una y otra vez, sacaba a un niño, lo ponía en el suelo, y luego volvía por otro, para dejarlo en el suelo y entrar por el tercero”, narró José Antonio Esquivel, vecino, quien ayudó a la mamá.

Los gemelos Jesús y Mauricio, de tres años de edad, así como su hermanita Alondra, de dos, estaban viendo la televisión cuando empezó el fuego que consumió el interior de la casa, ubicada por la calle Principal, en la manzana 2, de la citada colonia.

Sin embargo, el fuego no los alcanzó, pero el humo que surgió los fue intoxicando hasta causarles la muerte.

Aparentemente fue un cortocircuito en las conexiones de la televisión lo que provocó el incendio, que no alcanzó a consumir el interior de la vivienda.

“Yo estaba con ella, dice que los dejó nomás un ratito, no dejó encendedores, ni estufa encendida, ni nada de lumbre, los niños estaban en la cama viendo la televisión.

De hecho, los tres cuerpecitos estaban envueltos en una cobija, sobre la cama, como si hubieran querido cubrirse de las llamas, narró más tarde Juan Antonio Esquivel.

Momentos después llegó el padre, Orlando Hernández López, quien no podía creer la magnitud de la tragedia.

La colonia El Fraile está alejada de todo, sin agua para apagar el incendio, sin un teléfono desde el cual llamar a los cuerpos de socorro. La suerte de los tres niños estaba echada.

“Va a ser muy difícil, los tres niños, pero que le vamos a hacer, tenemos que atorarle”, expresó don Filiberto Hernández López, abuelo paterno de los tres niños.

Una vez levantadas las evidencias, los tres cuerpecitos fueron llevados al anfiteatro del hospital Universitario, mientras la colonia El Fraile se preparaba para muchos días de duelo.

Municipio brindará apoyo

El municipio de García anunció que dará todo el apoyo que necesiten los padres de los tres niños fallecidos en la colonia El Fraile, y por lo pronto, ofrecieron hacerse responsables de los gastos funerarios.

El alcalde Jesús Hernández Martínez se presentó en el lugar de la tragedia para dialogar con los papás de los niños Mauricio, Jesús y Alondra, los primeros de tres años y la niña de dos.

Junto con él, llegaron los encargados de Desarrollo Social del Municipio para comenzar a hacer los estudios socioeconómicos necesarios para el trámite de los apoyos.

De igual manera, el DIF estatal emitió un comunicado en el que ofreció la ayuda funeraria para la familia Hernández López.

Lo primero será asesorar a los familiares para que reciban los cuerpecitos y se les dé sepultura, para lo que el Ayuntamiento ofreció incluso facilitarles un terreno en algún panteón del municipio.

Hernández Martínez lamentó la tragedia, porque enluta no sólo a la familia, sino a todo el municipio.

Los padres de los niños, es una pareja joven, pues Orlando Hernández tiene apenas 23 años y su esposa Flor Leticia López, 22 años.

Incluso, dijo que se coordinarán con el DIF Estatal para proporcionarles una casa de renta y apoyarlas con la rehabilitación de la vivienda donde ocurrieron los hechos. También les facilitarán algunos muebles.

Respecto a las condiciones de la colonia El Fraile, el alcalde Hernández Martínez aclaró que se trata de un sector irregular, lo que ha dificultado que tengan los servicios.

“Hay voluntad de arreglar, primero la tenencia de la tierra, yo ya había platicado con los vecinos y hemos iniciado dialogo con Corett y Fomerrey para ver la manera de solucionar esto”, dijo.

Los vecinos del lugar le comentaron que tienen casi veinte años viviendo en esas condiciones. No hay agua, más que la que se reparte en pipas, pero a veces tardan semanas en llegar, lo que los obliga a caminar varios kilómetros para comprarla en garrafones.

De igual manera, no hay transporte público, y quienes viven en las partes más altas, deben recorrer varios kilómetros para llegar a la avenida Lincoln.

El alcalde Hernández Martínez dijo que analizarán la situación para encontrar una solución a la problemática que viven en el sector, e integrarlos al desarrollo urbano.

FRANCISCO ZÚÑIGA