18 de mayo de 2013 / 09:20 p.m.

Monterrey • Más de la cuarta parte de los mexicanos en edad activa, fallecen de un infarto, y esto pasa cada vez a menor edad, lo que resulta en un problema de salud muy serio que debe atenderse a tiempo, y donde se requiere tanto una actitud de prevención de la gente, como políticas adecuadas por parte de las autoridades de salud.

Nuevo León parece ser una muestra fehaciente de esto. En los últimos ocho años, los decesos por esta causa se han incrementado en un 14.3 en por ciento en la entidad, advierte la especialista del IMSS Sandra Quintana González.

“En México se registran al año un aproximado de 35 mil a 37 mil muertes por infarto, según datos de la Secretaria de Salud, y en México, más del 27 por ciento de la población económicamente activa muere de un infarto”, indicó la doctora.

Son datos que se obtienen del Plan Estatal de Desarrollo en materia de Salud, por lo que existen estudios previos que los confirman, explicó la especialista.

“En el Estado las enfermedades cardiovasculares aumentaron su mortalidad en 14.3% en los últimos 8 años”, dijo, lo que hace preocupante esta situación.

En México, los infartos se presentan en la edad productiva de los pacientes. En los hombres el primer evento de este tipo se da entre los 40 y 50 años de edad, mientras que en las mujeres 10 años después que los varones.

Según el Sistema Nacional de Información de Salud (SINAIS), desde el año 2008 las enfermedades isquémicas del corazón ocupan el segundo lugar de mortalidad, sólo después de la diabetes mellitus, y de ellas el 50 por ciento, pertenecen al Síndrome Isquémico Coronario Agudo (SICA).

Uno de los principales factores que puede evitar estas muertes prematuras, es la introducción en los medicamentos base del sistema de salud, de anticoagulantes que permitan evitar un segundo infarto, que en el caso de personas jóvenes, representa una muerte segura, dice por su parte la especialista del Hospital de Enfermedades Cardiovasculares y del Torax del IMSS, Alicia Ramírez Rivera.

Según la especialista, el riesgo de tener un nuevo evento cardiovascular en los pacientes que tuvieron un primer infarto es del 30 por ciento, durante el primer año de sobrevida, incluida la muerte; esto debido a descuidos en la alimentación, sobrepeso, alcoholismo, tabaquismo y no practicar ejercicio.

"Este nuevo tratamiento consiste en ofrecer a los pacientes que tuvieron un primer infarto al miocardio, una triple terapia, que incluye un medicamento con el agente activo rivaroxaban, que les evitar tener que cambiar drásticamente sus estilos de vida, pues es más amable”, refirió la doctora.

Sin embargo, en estos males, recalcó, siempre será la prevención de una vida sana, el mejor medicamento.

Francisco Zúñiga