1 de octubre de 2013 / 01:13 a.m.

México — México anunció el lunes una investigación sobre irregularidades y omisiones de autoridades cometidas antes y durante el reciente golpe casi simultáneo de las tormentas Ingrid y Manuel en ambos litorales del país que causaron diversos daños y la muerte de al menos 147 personas.

Funcionarios de la Secretaría de Gobernación dijeron que además de la gran cantidad de agua que arrojaron ambas tormentas, los daños y las muertes de personas también fueron resultado entre otras cosas de la deforestación ilegal, contaminación de ríos y del otorgamiento irregular de permisos para construir viviendas en zonas prohibidas como humedales.

Mario Garza, académico de la Universidad Iberoamericana y experto en protección civil, dijo el lunes a The Associated Press que más que las tormentas mismas, los responsables de los desastres son personas que autorizaron obras de manera irregular en zonas de alto riesgo.

El subsecretario de Gobernación, Eduardo Sánchez, dijo que la investigación iniciará con la revisión de los permisos municipales y estatales para la construcción de viviendas.

"A partir de ahí se establecerán responsabilidades y desde luego que si deriva una acción penal se ejercerá con toda energía", dijo.

Mientras, el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, aseguró que las autoridades federales alertaron con tiempo de la presencia de las dos tormentas y que ahora cada estado y municipalidad deben informar qué hicieron.

"Cada uno de los estados debe de contestar... cuáles fueron sus actuaciones", dijo Puente.

La tormenta tropical Manuel tocó tierra el 15 de septiembre por el Pacífico mexicano, donde golpeó sobre todo a Guerrero, un estado donde el balneario de Acapulco quedó incomunicado y unos 40.000 turistas varados, mientras que ocurrieron varios deslaves en zonas serranas, incluida la comunidad de La Pintada en donde se reportó la desaparición de 68 personas bajo el alud.

Mientras, el 16 de septiembre el huracán Ingrid tocó tierra por el Golfo de México.

Ambas tormentas confluyeron y provocaron intensas lluvias que según las autoridades afectaron 24 de los 31 estados mexicanos y 371 municipios. Más de 50.000 personas fueron evacuadas.

La cifra de 147 muertos no incluye a los 68 desaparecidos en La Pintada, donde aún se continúa con las labores de recuperación de cuerpos.

Al paso de los días y mientras zonas habitacionales enteras quedaron inundadas, comunidades asentadas en las laderas de cerros afectadas y puentes dañados, comenzaron a surgir críticas sobre cómo autoridades han permitido la instalación de infraestructura y viviendas en zonas de riesgo.

"Algunas autoridades pudieron haber modificado o bien planes de desarrollo urbano o bien otorgar indebidamente licencias de construcción para viviendas en lugares en donde nunca se debió permitir eso", admitió Sánchez.

El coordinador de Protección Civil refirió, por ejemplo, que una zona habitacional del puerto de Acapulco fue construida en una zona de humedales que es parte de una laguna, lo cual es irregular.

Garza, de la Iberoamericana, consideró que el culpar a situaciones inevitables como tormentas tiene como objetivo quitar responsabilidad de las personas.

"No hay que echarle la culpa a Manuel e Ingrid", dijo. "Este desastre a nivel nacional... tiene nombre y apellido, está en las personas que autorizaron un fraccionamiento, cambios de uso de suelo, en lugares donde son zonas inundables o zonas de alto riesgo", añadió.

(AP)