23 de septiembre de 2013 / 12:23 p.m.

Monterrey.- • Un panorama lúgubre y desolado, similar al de un pueblo fantasma, es la vista que ofrecen miles de viviendas abandonadas diseminadas en diversas colonias de la periferia.

Ventanas rotas, grafitis en interiores y exteriores, falta de cableado, de medidores de luz y agua, ausencia de puertas y ventanas e incluso algunas partes de los muros es como se encuentra gran parte de estos inmuebles en municipios como Zuazua, Ciénega de Flores, Salinas Victoria, El Carmen o Pesquería.

Recientemente, el Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda de los Trabajadores (Infonavit) tenía registradas 11 mil 385 inmuebles nuevos en estado de abandono en Nuevo León, lo que lo colocaba como la tercer entidad -sólo superada por Tamaulipas y Chihuahua- que sufre en mayor grado esta problemática.

Sin embargo, autoridades locales estimaron que tan sólo en los municipios donde se concentra la mayor cantidad de población, la zona metropolitana y la periferia, se tienen alrededor de 40 mil viviendas en esta situación.

Según estadísticas del Infonavit, cerca de la mitad de los inmuebles deshabitados muestran algún grado de deterioro.

Estudios de la dependencia señalan que 25.9 por ciento de las viviendas que se financiaron de 2006 a 2009 fueron abandonadas por las personas que iniciaron el crédito y sólo 66.4 por ciento tiene habitantes. Al resto, cerca de 7.5 por ciento, se le da un uso distinto a la habitación.

Las causas, explica el estudio, van desde la imposibilidad de los propietarios de pagar el crédito autorizado, así como los excesivos costos en el transporte público, hasta la preferencia por acudir a zonas más cercanas a la ciudad, aunque sean más peligrosas, como son las márgenes de los ríos.

También han influido las situaciones de inseguridad relacionadas con el crimen organizado, lo que ha provocado que la gente haya emigrado.

Como una medida de rescate, el Infonavit anunció la puesta en marcha de un programa nacional para la recuperación, remodelación y venta de 5 millones de casas en estado de abandono que se estima existen en el país.

Lo anterior comenzaría después de realizar un censo para conocer con exactitud cuántas viviendas están en esta situación.

Autoridades municipales señalaron que además del problema de insalubridad que dan las viviendas abandonadas, generan un foco de inseguridad.

Algunos alcaldes han explicado que los inmuebles son utilizados por personas ajenas a los fraccionamientos, que los utilizan como guarida o como una plataforma que facilita el ingresar a las casas que sí tienen habitantes y cometer robos.

Jorge Luis Martínez, alcalde de Zuazua, explicó que en el municipio hay colonias como Santa Elena, donde se registra cerca de 40 por ciento de viviendas solas.

“Las otras dos colonias, lo que es Real de Palmas y Real San Pedro, esas sí pudieran tener un diez por ciento deshabitadas”, refirió.

Mientras que, el Secretario de Ayuntamiento de Salinas Victoria, Luis Carlos Villarreal, explicó que en el municipio se calculan que existan unas mil 100 viviendas en una situación similar, lo que provoca un problema de seguridad y en la recaudación de impuestos, como el predial.

“Siguen siendo focos rojos de seguridad, porque las casas ya no tienen ni puertas ni ventanas, entonces se pueden meterse ahí a drogarse o a esconder”, dijo.

“En cuestión de recaudación, como son casas de interés social, la mayoría de la gente está al día y entre el transporte y la comida, lo que menos les importa es pagar el predial”.

 — NADIA VENEGAS