8 de marzo de 2013 / 01:49 a.m.

Es gente de Santiago Amoltepec que comete asaltos, invade zonas de conflicto agrario y saquea maderas preciosas, denunció al gobernador el presidente municipal del vecino San Mateo Yucutindó.

 Oaxaca • En los límites entre las comunidades indígenas de San Mateo Yucutindó y Santiago Amoltepec, hay presencia de hombres armados vinculados con el crimen organizado, que cometen asaltos, invaden zonas de conflicto agrario y saquean maderas preciosas, denunciaron autoridades municipales.

Por medio de una misiva, la cual fue entregada al gobernador Gabino Cué, las autoridades locales expusieron el incremento de la inseguridad en su demarcación y urgieron la ubicación de cuatro bases de operaciones mixtas.

Valentín Barrios Sánchez, presidente municipal de San Mateo Yucutindó, destacó que desde hace dos años se han reportados una decena secuestros, torturas y asesinatos de habitantes de esa zona, sin que las autoridades estatales hayan mediado para evitar mayor confrontación.

Refirió que detrás de los atracos e ilícitos se encuentra presuntamente el presidente municipal de Santiago Amoltepec, Pedro Luis Jiménez Hernández, a quien señaló de promover también el tráfico ilegal de armas y la siembra de cultivos ilícitos, principalmente mariguana.

Acompañado del abogado Efraín Solano Linares, acusó de omisos y cómplices a funcionarios del gobierno oaxaqueño, sus principales mandos de seguridad, entre ellos al secretario de Seguridad Pública, Marco Tulio López, y al comisionado de la Policía Estatal, César Arias, por permitir la impunidad, al proteger incluso al munícipe responsable de los hechos de violencia.

Solano Linares, indicó que, en meses anteriores, el presidente municipal de Santiago Amoltepec, Pedro Luis Jiménez Hernández, hizo una serie de declaraciones entre las que destacó que más de la mitad de su población se encuentra armada.

Este hecho es una amenaza, ya que el ayuntamiento cuenta con 20 mil habitantes y, si 10 mil de ellos se encuentran armados, significa un grave peligro para los pobladores de San Mateo Yucutindó, quienes forman un pueblo pacífico que usa como única arma la ley, señaló.

Destacó que el pasado martes se dio la más reciente agresión por parte de sus vecinos en contra de su comunidad, al intervenir estos en sus terrenos.

Los habitantes de Amoltepec ingresaron al paraje El Reparo, ubicado a un kilómetro de la ranchería El Limón, perteneciente a su municipio, para realizar la tala de árboles.

Para evitar que los pobladores de Yucutindó impidieran el hecho, utilizaron sus armas para amedrentar a los ciudadanos, lo que preocupa a la población ya que cada vez los hechos de violencia se reportan en su demarcación, lo que pone en riesgo a los lugareños.

Solano Linares indicó que el gobernador Gabino Cué se comprometió para que el pasado 31 de enero se instalaran los módulos con los elementos; sin embargo, hasta el momento esto no se ha realizado. Tan solo en la última agresión se presentó la patrulla 14-96, que solo llegó a la cabecera municipal, sin realizar un recorrido.

El temor, por tanto, reside en los constantes enfrentamientos que se presentan entre las dos comunidades por el conflicto agrario que data de 1983, ya que se pelean una superficie de siete mil 977 hectáreas, cuestión que ha dejado a lo largo del tiempo más de una docena de muertos.

La sentencia de este conflicto fue ejecutada el 16 de noviembre de 2000; sin embargo, ésta no fue respetada por sus avecindados, quienes, desde esas fechas, han intensificado las agresiones en su contra, contabilizando en ese periodo cerca de 20 muertos.

Las autoridades de Yucutindó reiteraron su espíritu de paz y lanzaron un llamado urgente al gobierno del estado para que cumpla con su obligación y no solape a grupos armados.

También señalaron que responsabilizan a los habitantes de Amoltepec de cualquier agresión que pudiera presentarse y a las autoridades del gobierno estatal que no han cumplido con los acuerdos firmados el mes de enero.

ÓSCAR RODRÍGUEZ