29 de mayo de 2013 / 12:05 p.m.

Monterrey.- • La familia Rangel Rodríguez, del municipio de Santa Catarina, vivió de cerca las formas tan agresivas que presuntamente se utilizan en el centro antiadicciones “"Encuentro Conmigo"”.

Karina Rodríguez y Eloy Rangel tuvieron que internar en ese lugar a su hijo mayor, de 15 años de edad, debido a problemas de conducta y comportamiento.

“Él no tenía otros vicios de nada, más que era rebelde. Pero ya cuando lo llevo, me doy cuenta de que en realidad sí los maltratan, sí los golpean”, relató Karina desde su vivienda cerca del centro de Santa Catarina.

A mediados del año pasado, su hijo estuvo internado una semana primero y luego durante un mes, y le tocó ser víctima de los malos tratos y humillaciones.

“"Él dice que cuando entran, cuando ingresan al internado, que les avientan excremento y pipí. Que se los avientan, los tiran en el suelo y allí se los avientan con mucho vuelo"”, recalcó el ama de casa.

Pero eso no es todo: el adolescente perdió demasiado peso, pues ya no deseaba ingerir alimentos, debido a que en ese lugar, ubicado en el centro de Monterrey, solo les proporcionan papa y repollo.

Su madre aseguró que ella pagaba mil pesos por semana y que solo le permitían ver a su hijo por medio de una pantalla de video.

La señora y su esposo están ahora indignados, al darse cuenta por este medio, que los casos de abusos y malos tratos podrían ser numerosos.

“"Los lleva uno para rehabilitarlos y todo, no, y pues sale peor. Uno está muy molesto por lo que están haciendo. Y que se sepa, que se sepa realmente lo que hacen allí"”, señaló el señor Eloy Rangel Elizondo.

Del mismo modo, el hombre pidió a todos los afectados y a sus padres unirse para denunciar a ese centro de rehabilitación, por los tratos inhumanos que les da a los internos.

“"Apóyenos todos a denunciarlos, para que sientan ellos también el maltrato como hacen a los pobres niños que los lleva uno allí para bien. Y apóyenos para que den cuentas a la justicia"”, puntualizó.

Durante un recorrido por el lugar, en las calles Isaac Garza y Villagómez, se pudo observar que varios padres de familia acudieron por sus hijos y se los llevaron de regreso a casa.

AGUSTÍN MARTÍNEZ