25 de agosto de 2013 / 03:28 a.m.

Si algo tuvieron que enfrentar los Sultanes de Monterrey y Tigres de Quintana Roo en el estadio Beto Avila fue precisamente a la lluvia, que incesantemente cayó en dos ocasiones, para primero amenazar y después atrasar por una hora la celebración del primero de la Serie del Rey de la Liga Mexicana de Beisbol.

Puntual a su cita, la lluvia cayó por primera ocasión a las 19:00, después de que ambas novenas habían hecho su práctica previa. Después cuando parecía que todo seguiría conforme lo programado el Dios Tláloc hizo su aparición nuevamente para ahora sí atrasar la inauguración de la serie final de la Liga.

Eso no aminoró el ánimo de los peloteros, principalmente de los regiomontanos que conservaron su buen ánimo e incluso cuando parecía se inundarían en el dogout hacendosos se armaron de escobas para barrer el agua hacia los alcantarillas.

En las gradas, la gente aguantó la lluvia en las dos ocasiones, algunos armados de paraguas y/o impermeables. Otros, más valientes, se quedaron en sus asientos a pesar de la lluvia que se dejó sentir en serio, principalmente la segunda ocasión.

Junto con los Sultanes de Monterrey, en el dogout, aguardaba el momento especial de la inauguración la ex velocista y medallista olímpica en Atenas 2004, Ana Gabriela Guevara, quien fue invitada para la ocasión.

La sonorense llegó sonriente y apoyando al beisbol, pero se declaró a favor del equipo local, los Tigres de Quintana Roo.

"Creo que le da otro sentido al torneo, siempre se juegan en la capital las finales, ahora es una final entre dos equipos en los extremos del país y con una serie que pinta para ser muy cerrada", dijo al llegar al terreno de juego.

Fue el gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, fue el encargado de lanzar la primera pelota en tanto Iker Franco fungió como cátcher.

Así, ni la lluvia frenó el entusiasmo de los aficionados, jugadores y de la Serie del Rey que comenzó para definir a un nuevo campeón en esta temporada 2013 de la Liga Mexicana de Beisbol.