5 de junio de 2013 / 11:02 p.m.

Con los españoles y los brasileños como favoritos para llevarse un título que servirá como preparación rumbo al Mundial de 2014, el astro del Barcelona dice sentir motivación adicional para llegar a la final a disputarse el 30 de junio en el Maracaná de Río de Janeiro.

"Para mí y para cualquier otro jugador, ir a Brasil a jugar fútbol es una oportunidad única", afirmó Iniesta. "Primero en la Copa Confederaciones, y luego regresar para el Mundial, será mágico. Brasil es especial para todos nosotros. Sólo espero que podamos jugar partidos importantes en el Maracaná; ello significaría que la selección nacional ha llegado lejos en ambos torneos".

Iniesta ha ayudado a España a ascender a la cima del fútbol mundial y a permanecer allí luego de sumar tres títulos importantísimos: dos Eurocopas y el Mundial de 2010.

El español de 29 años es uno de los pocos jugadores europeos cuya creatividad y gambetas pueden granjearle comparaciones con la mayoría de las extraordinarias maniobras producidas por la larga estirpe de exquisitos jugadores brasileños.

Ese linaje se remonta desde Pelé hasta Neymar, de 21 años, nuevo compañero de Iniesta en el Barsa. Ambos jugadores se enfrentaron en la final del Mundial de Clubes de 2011, cuando los culés golearon 4-0 al Santos.

"Sería muy especial jugar ante Neymar y la selección brasileña debido a lo que representan y el nivel de talento que tienen", afirmó Iniesta. "Un España-Brasil sería un partido sorprendente, pero tenemos que ver cómo va la fase de grupos".

Aunque la selección española cuenta con talentos de la talla de Cesc Fábregas, Xavi Hernández y David Silva, Iniesta tiene más peso para impulsar el ataque de España que con el Barcelona, donde el argentino Lionel Messi atrae toda la atención. Con la Roja, Iniesta es la primera amenaza que los zagueros intentan neutralizar.

Ha sido un componente crucial de la aplanadora española con sus pases precisos y su manejo del balón, pero fue su gol en tiempo extra en Johannesburgo a pase de Fábregas, con el que España venció 1-0 a Holanda y ganó la Copa del Mundo, lo que lo convirtió en una leyenda nacional, al tiempo que consolidó su papel como el líder tranquilo del equipo que conserva la ecuanimidad a pesar de la presión.

Iniesta no anota muchos goles —nunca ha llegado a 10 dianas por campaña en 11 años con el Barcelona_, pero sí tiene un don para meter algunos memorables. Además del que les dio el Mundial, su tanto con el que el Barcelona superó al Chelsea en la Liga de Campeones de 2009 ha sido uno de los más importantes en la historia del club catalán.

"El tener la oportunidad y la buena suerte de anotar goles es algo único", escribió Iniesta recientemente en un Google+ chat. "Soy privilegiado de haberle dado alegría a tanta gente".

Ap