David Monroy 
25 de julio de 2013 / 01:47 a.m.

 

Tepoztlán • Pobladores de este municipio e integrantes del Frente en Defensa de Tepoztlán, acordaron la tarde de este miércoles mantenerse en plantón permanente como una medida de presión más para obligar a las autoridades estatales y municipales a frenar las obras y cancelar el proyecto de ampliación a cuatro carriles de la autopista “La Pera-Cuautla”, además de mantener el desconocimiento a la autoridad local.

Mientras el gobierno de Morelos oficializó que tanto el alcalde de Tepoztlán, Francisco Navarrete Conde y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) iniciaron sendas denuncias contra los responsables de retenerle por más de seis horas dentro de su oficina y de obstaculizar el tráfico en una vía federal, respectivamente, los inconformes llevaron mantas, cartulinas y sombrillas, y anunciaron que a partir de la tarde de este miércoles impedirán el acceso a la alcaldía.

La asamblea de inconformes, que ellos mismos consideraron como Asamblea Popular, mantuvo su posición de desconocer como autoridad a Navarrete Conde a quien acusaron de “faltar a su palabra” al desconoces la serie de acuerdos que firmó y leyó ante ellos la noche del martes, en donde –entre otros puntos—a presionar para cumplir con las exigencias de los opositores al proyecto carretero.

Sin embargo, Navarrete Conde, dijo en entrevista que los acuerdos que difunden sus antagónicos “fueron arrancados bajo presión”, mientras lo mantenían dentro de la alcaldía, sin su consentimiento. Aseguró que fue golpeado, pateado e insultado por los inconformes cuando ingresaron de forma intempestiva al Palacio Municipal, lo que generó en un asilamiento ó retención de más de seis horas.

Los integrantes del Frente de Defensa de Tepoztlán protagonizaron en varios intervalos de la reunión, dos obras de teatro, que sin titulo, el argumento mantiene un reclamo constante al autoritarismo y la opresión que generan los gobierno y “el progreso”, respectivamente. Los villanos de las obras fueron el ex presidente Felipe Calderón; el actual presidente de México, Enrique Peña Nieto y el gobernador de Morelos, el perredista, Graco Ramírez, a quien lo consideran un traidor a la lucha de los tepoztecos.

Pese a que ayer martes, más de 200 personas se congregaron en la plaza principal de Tepoztlán, la denominada asamblea popular de este miércoles, apenas pudo reunir a unos 100 personas, mismos que validaron el acuerdo principal de mantenerse en plantón así como el inicio de una huelga de hambre del activista Esteba Martínez.

Mientras tanto, elementos antimotines se mantienen en acceso principal del Palacio Municipal, en tanto que otro grupo se encuentra dentro del auditorio municipal Ihuitlali, a unos pasos del zócalo. Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado, confirmaron que en caso de que crezca el movimiento, podrían ser llamados elementos de municipios aledaños como Yautepec y Tlayacan.

Gerardo Demesa, profesor, ex regidor priista y miembro del grupo opositor, dijo que la obra que la empresa TRADECO ya inició en la parte sur de Tepoztlán, afecta a los tepoztecos porque (habrá) “deforestación… nos damos cuenta que también están en peligro las costumbres de nuestro pueblo porque la autopista está separando pueblos y colonias…”, agregó.

Dijo que contrariamente a la expresión del gobierno, “nunca hemos sido llamados al diálogo”, y negó que la versión de que ciudadanos de otros estados engrosen las filas del movimiento: “A lo mejor piensan que no son de acá, pero desde que radican, son vecinos de aquí y tienen el mismo derecho a decidir y a ser escuchados”, indicó.

Finalmente, aseguró que analizarán en los siguientes días la forma en que iniciarán acciones legales para deponer jurídicamente al alcalde Francisco Navarrete, a quien acusan de haberlos traicionado y de “vender” al pueblo para ampliar la carretera.