13 de enero de 2013 / 12:31 a.m.

La noche del viernes 11 de enero la movilización más importante de los policías comunitarios se registró en la cabecera municipal de Tecoanapa.

 

Guerrero.- La policía comunitaria intensificó los operativos de búsqueda en poblaciones, brechas y cerros por las que grupos de delincuentes intentan abandonar la Costa Chica de Guerrero.

La noche del viernes 11 de enero la movilización más importante de los policías comunitarios se registró en la cabecera municipal de Tecoanapa.

Desde ahí se coordinó el despliegue de grupos que atendieron dos llamados de alerta realizados por los habitantes de las poblaciones de Tonalá y El Rosario.

En la primera localidad se reportó el levantón del sacerdote de la parroquia, un joven de aproximados 30 años que tras acudir a brindar un servicio fue interceptado por seis hombres que le pidieron un aventón.

El cura detuvo la marcha de su camioneta Nissan color rojo de buena gana, entonces los desconocidos le pusieron una pistola en la cabeza y lo obligaron a sentarse en el asiento trasero de la doble cabina.

Lo liberaron horas más tarde, no lo golpearon ni despojaron de sus pertenencias, solamente lo utilizaron para escapar de la zona de influencia de la Policía Comunitaria.

La tarde del sábado se buscó al sacerdote de Tonalá pero se informó que estaba en otro pueblo llamado el Mesón, lugar cuyos habitantes celebran sus fiestas patronales.

Se acudió hasta dicho lugar ubicado aproximadamente a 40 minutos de la cabecera municipal de Ayutla, se tuvo a la vista al líder religioso y se pidió una entrevista a través de los policías comunitarios que lo resguardan, este declinó hablar sobre su experiencia con los delincuentes y se limitó a pedir que se acudiera con el comandante regional de la policía, que tiene toda la información sobre el hecho.

En la comunidad de El Rosario, en el municipio de Ayutla de los Libres se denunció el levantón de un niño de 15 años.

Lo que en realidad ocurrió fue que dos presuntos delincuentes abordaron al adolescente en una tierra de labor y le mostraron sus armas de fuego para amedrentarlo, luego le ofrecieron 500 pesos a cambio de que los sacara del lugar mostrándoles una brecha que les permitiera burlar los puntos de vigilancia ubicados en la carretera.

El joven aceptó el ofrecimiento para evitar una agresión y en el transcurso de la noche llegó con su familia para informar lo ocurrido.

En la comunidad de La Presa los comunitarios fueron abordados por tres individuos que llegaron sumamente golpeados, dijeron que los habían golpeado y que les habían despojado de su vehículo, los policías se compadecieron y los dejaron retirarse.

Después se comunicaron con el punto de revisión de La Presa y les señalaron que en ese lugar no se había reportado ningún incidente ni robo de vehículo, por lo que dedujeron que en realidad se trató de una estrategia de los delincuentes para escapar.

En la cancha de Futbol Soccer de la comunidad de Buena Vista, ubicada a cinco minutos de Tecoanapa se encontró un auto Tsuru color blanco abandonado, en ellos se desplazaban dos jefes de célula que son buscados para desmantelar casi completamente al grupo de extorsionadores más denunciados por los empresarios de la zona.

La comunitaria desplegó a la mayoría de sus elementos en dicha localidad y durante la tarde del sábado peinaron brechas, parcelas y cerros, hasta la tarde no se tenían resultados.En el camino hacia Tonalá se pudo confirmar la colocación de barricadas para proteger los pueblos.

"Ya inquietamos al tigre, ahora no podemos descansar hasta atraparlo o sacarlo completamente de nuestros pueblos y caminos", señaló uno de los coordinadores de la policía comunitaria, para convencer a sus compañeros de que no pueden retroceder.

De las extorsiones

El movimiento cumplió una semana este sábado 12 de enero, los participantes dicen estar satisfechos de los resultados que han obtenido hasta el momento, sobre todo porque las autoridades estatales y federales les han manifestado su respaldo.

"Logramos en unos días lo que cuerpos de seguridad no han podido hacer en varios años, pero no podemos dar marcha atrás, ahora hay que fortalecer a nuestra Policía Comunitaria", indicó uno de los dirigentes.

Los representantes piden que se les otorgue el anonimato porque en estos momentos reciben todo tipo de amenaza.

Pero explican que la movilización tuvo éxito a partir de la inconformidad de la población ante los excesos cometidos por la delincuencia organizada.

En la cabecera municipal de Ayutla, los habitantes ya tenían la advertencia de que al año deberían pagar una cuota al crimen dependiendo el tipo de vivienda que ocupen.

"Las familias que tengan casas de material iban a pagar 2 mil pesos y las de casa de adobe o madera 500, mientras que los ganaderos 500 pesos, lo tomamos en serio porque a los taxistas y camionetas del servicio público ya les habían sacado mil pesos por unidad al año, de lo contrario no podían trabajar", indicó el comunitario que cubre su rostro con un pasamontañas.

Golpizas hasta por 70 pesos

Otro de los comunitarios abordados el sábado explicó la razón por la que se sumó al movimiento.

"A mi me asaltaron hasta en dos ocasiones; la primera vez me quitaron 200 pesos y la segunda solo 70, me agarraron a patadas porque no tenía más dinero que darles".

Es un hombre de aproximados 60 años y dice que la indignación es casi generalizada: "Hay casos de compañeros a los que además de robarlos y golpearlos les violaron a sus mujeres estando ellos al lado, vieron todo y por eso hay mucho coraje contra esos delincuentes".

La noche del viernes en la cabecera municipal de Tecoanapa detuvieron a otros dos presuntos delincuentes que pasaban a bordo de taxis del servicio público, sus nombres estaban en una lista que circula en todos los puntos de revisión.

En Tonalá detuvieron a otros tres que fueron entregados el sábado por la tarde a la comandancia regional, por lo que al sumarse a los 37 contados la mañana del 11 de enero se tiene un acumulado de 42 capturados.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN