17 de septiembre de 2013 / 12:14 p.m.

Monterrey • A causa de los efectos del huracán "Ingrid" en la región, habitantes de una zona de La Alianza, en Monterrey, volvieron a sufrir los estragos de las inundaciones, y con ello la indiferencia de las autoridades.

Cada temporada de lluvia es la misma situación: el agua se mete a las casas y daña los muebles, debido a la falta de un drenaje pluvial adecuado.

Ante dicha problemática, los vecinos han tenido que idear sus propios mecanismos de defensa, siendo el principal la colocación de costales con arena que impiden la entrada de líquido.

Los afectados son prácticamente todos los habitantes, unas 70 familias, de la calle Villa Unión, entre Villa Aldama y Antiguos Ejidatarios, en la colonia Villas de la Alianza.

Aunque el asentamiento tiene alrededor de ocho años, el problema se registra desde hace poco más de tres, luego de que construyera un sector habitacional hacia el lado sur de la colonia.

A raíz de lo anterior, un pequeño arroyo o bajada de agua procedente del cerro de Las Mitras comenzó a desembocar justo en la calle Villa Aldama.

La corriente toma su curso por Villa Unión y desemboca en Antiguos Ejidatarios, que finalmente descarga, unos tres kilómetros al norte, en el arroyo Cabezada.

Desde la noche del domingo, cuando arreciaron las lluvias a causa de los efectos del huracán “Ingrid”, los vecinos de Villa Unión comenzaron a colocar las barricadas.

El temor de volver a perder sus muebles los llevó a tomar esa determinación, ante la nula atención que les han brindado las autoridades de Gobierno.

La señora María Concepción Solís García manifestó que han acudido a diferentes instancias, pero en todas les dan como respuesta que no hay recursos suficientes para la construcción del drenaje pluvial.

Por su parte, Carolina Barrera, ama de casa que radica en la zona afectada, aseguró que cada temporada de lluvia las familias no duermen, ante el temor de que sus propiedades queden inundadas.

Todos ellos esperan una rápida solución por parte de la autoridad, pues no desean que su patrimonio esté en riesgo ante la negligencia y apatía de los funcionarios estatales y municipales.

AGUSTÍN MARTÍNEZ