24 de marzo de 2013 / 09:12 p.m.

Leonardo Chávez Guerrero, investigador de FIME resaltó que México es uno de los principales productores de la industria mezcalera.

  

Monterrey • Especialistas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) investigan el aprovechamiento del bagazo de agave para producir energía renovable y generar nanopartículas útiles en el área de endodoncia y en la industria de la construcción.

El investigador Leonardo Chávez Guerrero, de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME), destacó que México es el principal productor de agave en el mundo, lo que facilita este estudio innovador.

"El agave es exclusivamente aprovechado para la elaboración de bebidas alcohólicas como el tequila y el mezcal; éste crece en zonas exclusivas de ciertos estados de la república debido a su denominación de origen", comentó.

"Mi principal línea de investigación es con desechos específicamente de la industria mezcalera y tequilera, desecho conocido como bagazo que se utiliza para generar energía renovable", indicó.

"Una de las principales ventajas de estudiarlo es que no quita terreno fértil para ningún otro cultivo; puede crecer en el desierto y no necesita ser regado en lo más mínimo, pero lo principal es que se utilizan zonas áridas en el país que no estaban siendo aprovechadas".

Este tipo de estudios es de reciente aplicación para la comunidad de investigadores en nuestro país y no existe mucha documentación al respecto; sin embargo, es un campo que involucra innovación en muchas aplicaciones, resaltó.

"Se acude a las plantas mezcaleras o tequileras para obtener el bagazo del agave, el cual se coloca en un proceso denominado pirolisis, es decir, calentar la biomasa en ausencia de oxígeno, porque de otra forma ocurre la combustión y prácticamente ésta se quemaría", explicó.

"Lo que se hace en ausencia de aire, es que saca todo lo orgánico más el CO y CO2, y como resultado nos queda la ceniza más el carbono", expuso Chávez Guerrero, quien es doctor en Nanotecnología enfocado en energías renovables.

"Al terminar el proceso, del total de bioma utilizada se obtiene un 20 por ciento aproximadamente de carbón, lo cual es una gran ventaja porque se produce una cantidad impresionante de toneladas de desperdicio de bagazo", abundó.

"Lo que se hace con este proceso es reducir el volumen y con eso se evita la contaminación por olor, por insectos y otro tipo de enfermedades, debido a que el carbón es inerte y se puede almacenar para utilizarlo en cualquier momento durante el mismo proceso, por ejemplo para calentar el agua o las calderas".

"Al estudiar la biomasa que da el agave, todo se utiliza, al final no hay residuo. Es renovable precisamente porque viene de una planta, no se genera CO2 extra y nunca se utilizó algún combustible fósil en todo el proceso", puntualizó Chávez Guerrero.

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