22 de febrero de 2013 / 01:48 a.m.

Según vecinos del lugar, el negocio del que fuera propietario Alfredo Flores Esparza, era un punto de venta de drogas al menudeo.

 Monterrey • La masacre de los integrantes de la familia y dos de los empleados del propietario del negocio de compra de fierro y cartón establecido en la colonia San Martín, está supuestamente relacionada con la distribución de droga al menudeo.

Eso se ha desprendido de las investigaciones que, hasta el momento, realizan los elementos del grupo de homicidios de la Agencia Estatal.

Por versión de vecinos de la colonia, al norte de la ciudad, los investigadores supieron que el local ubicado en la avenida Camino Real número 7681, servía como "punto" de venta de droga.

Aunque cuentan con esa información, los policías estatales no han establecido con exactitud las causas que llevaron a los presuntos pistoleros a acabar con la vida del comerciante Alfredo Flores Esparza, de 35 años, su esposa Juana María Villegas Salazar, de 33; sus hijos Osiris Guadalupe y José Alfredo Flores Villegas, de 12 y 14 años, respectivamente.

Así como con la de Claudio Flores Esquivel, de 19 años, y Antonio de Jesús Bocanegra Martínez, de 22, que fueran empleados en el local.

El único sobreviviente del ataque fue Julio César Campos Vázquez, de 34 años, quien es reportado como grave, pero declaró ante el fiscal que al momento de los hechos estaba comprando plástico en el lugar.

Además de los datos recabados, los ministeriales también encontraron evidencias que los llevan a suponer que los occisos varones adultos enfrentaron a los pistoleros y, aparentemente por esa situación, se llevaron de encuentro a los niños y su madre.

REDACCIÓN