11 de noviembre de 2013 / 05:41 p.m.

La comandancia de Fuerza Civil investiga si hubo omisión de los elementos que patrullan la zona norte del municipio de Monterrey, específicamente la colonia Fomerrey 51 donde la madrugada del domingo hubo una riña entre pandillas y causaron destrozos en vehículos y viviendas.

Este domingo los vecinos afectados reportaron que marcaron a los números de emergencia sin embargo las patrullas llegaron una hora después de que concluyó el pleito entre unas 200 personas. 

Ante esto se está investigando la hora del reporte y con el sistema GPS de las patrullas determinarán la ho

ra a la que acudieron, informó el vocero de seguridad Jorge Domene Zambrano. “La Secretaría está haciendo lo propio a través del comisario Gallo para determinar a qué hora se recibió la llamada y cómo se procesó todo lo que haya acontecido en esas horas”, dijo.

Respecto a los daños ocasionados en las propiedades, entre ellos diez vehículos y tres casas, Domene Zambrano dijo que en base a la denuncia y posterior investigación determinarán quién es el responsable. 

“Sabemos de los hechos por temas periodísticos, desconozco si hay denuncias, hay que tener recursos para poder intervenir y con mucho gusto veremos quienes son los responsables y a quién le corresponde reparar esos daños”, mencionó.

Las riñas entre pandillas se presentan nuevamente con intensidad en zonas conflictivas, por lo cual el funcionario hizo un llamado a los habitantes a denunciar cualquier ilícito que ocurra y colaborar con las autoridades para identificar a las personas que pudieran causar un daño a la sociedad.

“Yo escuchaba las declaraciones de los vecinos y con mucho respeto pedirles que así como ellos saben donde ocurren estas cosas, pues que llamen, que pongan su denuncia para evitar este tipo de cosas y no acostumbrarnos a que esto ocurra porque puede pasar lo que ya sabemos”, mencionó.  Dos de los vecinos afectados, que viven en la calle Unicornio interpusieron la denuncia ante el Ministerio Público aunque dicen fueron tratados con indiferencia.

Sandra González Cortés