Jair Ramos
19 de febrero de 2013 / 11:54 p.m.

Tigres está a un partido de romper su propia marca que impuso en el Apertura 2011 de partidos sin derrota en un torneo corto, en aquella campaña que culminó con un campeonato, los felinos ligaron 8 juegos sin perder, Damián Álvarez cataloga como un desafío mantener el invicto en este Clausura 2013.

“Tiene que ser un desafío, tiene que ser un objetivo el no perder, el invicto se da por consecuencia de que no pase eso, o de buscar ganar todos los partidos. No se cuanto tiempo durará esto pero estamos ante muchas posibilidades de enfrentar a equipos y hacer lo mejor de las cosas.

“Es algo que se da por añadidura (el invicto) de ser mejor que el rival, la verdad que no tiene que ser una presión”, dijo.

Ante esta buena racha, El Enano no cree que Tigres sea más que ningún otro equipo de la liga ni el favorito del campeonato, el argentino naturalizado no menosprecia a sus próximos rivales y tampoco cree que éstos busquen a como de lugar ganarle al líder.

“No pongo a Tigres por encima de ninguno en el aspecto de que todos le quieren ganar, simplemente que cuando se da la situación cada uno busca su resultado pero nosotros en ese sentido sabemos por donde vamos, no vamos a menospreciar a nadie, creo que el equipo es inteligente en este aspecto.

“Siempre el favoritismo se da para el equipo que mejora dentro de la cancha, si ustedes ven que Tigres es protagonista y favorito nosotros lo tenemos que demostrar en la cancha, no nos vamos con lo que escuchamos simplemente con la condición de que nuestro equipo es mejor en la cancha”, sentenció.

Luego de recibir una falta por Darwin Quintero en el encuentro ante Santos lo cual hizo explotar a Damián Álvarez, el medio campista negó tener algo en contra del colombiano después de analizar y ver la jugada en video, donde descartó la mala fe del rival.

“Mi reacción fue de que me pudo haber lastimado, después ya vi que se resbaló, no la veo porque estoy de espaldas, me pareció una entrada temeraria de atrás y con posibilidad de peligro, no tengo nada en contra de él.

“Pensando injustificadamente que el arbitro tenía la amarilla en la mano ahí me encabrone más, pensaba que era para roja, pero después vi la jugada y él me toma de la camiseta y se resbala, está completamente parado, pero no pasa nada”, finalizó.