27 de junio de 2013 / 10:25 p.m.

El ex ala cerrada de los Patriotas de Nueva Inglaterra, Aarón Hernández, podría estar involucrado en otros dos asesinatos en 2012 en Boston, los cuales habrían originado la muerte de Odin Lloyd, de la cual se le acusa, informaron hoy medios de prensa.

Hernández asistió este jueves a una audiencia de revisión de fianza en una corte Superior del Condado de Bristol, Massachusetts, y una juez le negó la fianza, por lo que permanecerá detenido durante su proceso legal.

"ABC News" y "The Boston Globe" reportaron que las auroridades investigan la muerte de Safiro Furtado y Daniel Abreu, en julio de 2012, antes de la temporada final de Hernández con los Patriotas.

Según "The Globe", la policía cree que Abreu y Furtado tuvieron una pelea en un club nocturno con un grupo que incluía a Hernández, y más tarde un auto conducido por Abreu fue baleado desde otra camioneta. En el acto murieron Abreu y Furtado.

El caso permanece sin resolverse, pero pudiera ser el motivo por el cual Hernández presuntamente está involucrado en la muerte de Lloyd, quien podría haber tenido información sobre la muerte de Abreu y Furtado, según creen los investigadores de acuerdo con "The Globe".

Lloyd, un jugador semiprofesional de futbol Americano de 27 años, fue encontrado muerto de varios disparos, el pasado 17 de junio en un parque industrial, no muy lejos de la casa de Hernández.

Aarón, de 23 años y de origen puertorriqueño, fue cortado por los Patriotas poco después de conocerse la noticia de sus problemas con la ley, y fue acusado del homicidio de Lloyd y de cinco cargos más relacionados con posesión de armas.

Lloyd jugaba con los Bandits de Boston y tenía una relación con la hermana de la prometida de Hernández.

El procurador Bill McCauley dijo que el homicidio se derivó de lo ocurrido 14 de junio, cuando Hernández y Lloyd pasaron la noche en el club nocturno "Rumor", de Boston.

McCauley dijo que Hernández estaba enojado por varios motivos, incluida una conversación de Lloyd con personas con las que el jugador de la NFL "tenía problemas".

Imágenes de circuito cerrado de la casa de Hernández lo muestran con una pistola y dice a alguien en la casa que estaba disgustado y que no podía confiar ya en nadie, de acuerdo con el procurador.