19 de abril de 2013 / 09:28 p.m.

El técnico del América, Miguel Herrera, manifestó que "es bueno" que su equipo vaya a la baja, ya que eso le permitiría aumentar la racha de 10 partidos que tienen sin perder, algo que quiere aumentar este sábado cuando enfrenten a Pumas de la UNAM.

"No puedo dormir por la curva descendente, imagínense tenemos diez partidos sin perder, no puedo ni cerrar los ojos, me he puesto a ver series de televisión? no hemos jugado bien los últimos partidos, hemos fallado sí, hemos generado ocasiones de gol y hemos fallado, pero qué bueno que nos vaya mal porque llevamos 10 partidos sin perder", dijo con sarcasmo el estratega del cuadro azulcrema.

En conferencia de prensa en las instalaciones de Coapa y en tono más serio, el estratega descartó que su equipo sea considerado súper favorito ni favorito para encarar este duelo, al considerar que su rival en turno viene en ascenso.

"Súper favorito no porque Pumas está tomando el nivel, creo que hoy tras unos traspiés lo han hecho bien, paulatinamente fue creciendo el equipo, no arrancaron bien, pero se fueron adaptando al técnico (Antonio Torres Servín), cada día juega mejor, no somos súper favoritos somos un equipo que quiere buscar el triunfo y además somos locales", agregó con su peculiar estilo.

El "Piojo" consideró que este partido cumplirá con la expectativa que ha generado porque prácticamente es un previo de "liguilla, y acá se va dar eso, los clásicos así se juegan, creo que el espectáculo va a estar garantizado".

Asimismo, descartó que un triunfo en este considerado clásico signifique un golpe de autoridad, al considerar que ese lo quieren dar en la fase final, ya que eso les permitiría ganar el campeonato.

"Ese lo vamos a dar en la liguilla, el torneo regular se hace para calificar, queremos estar en los primeros lugares, es importante ganarlo, pero tanto como golpe de autoridad es importante ganarlo porque es un clásico", externó.

Finalmente, informó que el volante argentino Rubens Sambueza estará desde el inicio, aunque apenas regresó de Argentina para tratarse de la lesión que lo ha mantenido alejado de las canchas.