3 de enero de 2012 / 01:58 p.m.

 

Jerusalén • Israel apagará sus dos reactores nucleares en una eventual guerra en el futuro, para evitar una posible filtración radiactiva si son alcanzados por misiles enemigos.

Así lo decidieron la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Ejército en base a previsiones de que los reactores puedan ser bombardeados en una futura conflagración, informa el diario Haaretz en su edición de hoy.

En principio ambos están protegidos por avanzados sistemas antimisiles de distinto rango y altura, pero los avances en la capacidad militar de varios países de la región -Siria, Irán o incluso los grupos armados palestinos, según el diario- hacen imposible garantizar su invulnerabilidad.

La explicación oficial a esa decisión es que ninguno de los reactores sirve para abastecer energía, por lo que la actividad investigadora que llevan a cabo puede ser interrumpida.

Israel tiene dos reactores, uno en el desierto del Neguev cerca de la ciudad de Dimona, y el otro, mucho más pequeño y con fines exclusivos de investigación científica, al sur de Tel Aviv, en Najal Sorek.

En el de Dimona, construido con la ayuda de Francia en la década de 1960, Israel habría cimentado su arsenal nuclear, calculado por medios especializados en unas 200 cabezas.

Los dos permanecen encendidos desde su construcción y sólo fueron apagados la Nochevieja de 1999 a 2000 para evitar cualquier fallo en los sistemas electrónicos de control.

La nueva decisión responde a la creciente vulnerabilidad de la retaguardia israelí ante ataques con cohetes, como quedó demostrado durante la guerra del Líbano de 2006 o las distintas espirales de violencia con las milicias que actúan desde la franja palestina de Gaza.

El diario asegura que el reactor de Dimona, el más crucial por su mayor potencia, está al alcance de los cohetes en poder de Irán, Siria y Hizbulá, mientras que el de Najal Sorek ya se ha visto estos últimos años dentro del alcance de los cohetes disparados desde Gaza.

En 1991, durante la Primera Guerra del Golfo, Irak disparó varios cohetes con cabezas de hormigón contra el reactor de Dimona, aunque éstos erraron el blanco por su falta de precisión.

EFE