Víctor Salvador Canales
23 de agosto de 2013 / 09:18 p.m.

Monterrey  • Para que el PRI recupere la confianza de los ciudadanos y se fortalezca su estructura, el proceso para designar a una nueva directiva se debe abrir y realizarlo democráticamente, sin línea, ni simulaciones, advirtió Jaime Rodríguez Calderón, ex alcalde de García.

 

Además, quien es integrante del Consejo Político del PRI estatal, subrayó: “si eliminan el tradicional dedazo, hasta me animo y participo, de lo contrario no, para que buscamos a la novia, si ya hay novia”, apuntó.

 

En respuesta a si el PRI está fuerte o débil, el todavía integrante del Consejo respondió que de acuerdo con los resultados del proceso electoral, el Partido en el poder no tiene la fuerza que debería.

 

“Si la elección se perdió, es porque algo se está haciendo mal, tanto en el instituto político, como en el mismo gobierno estatal emanado de sus filas”, sostuvo.

 

Rodríguez Calderón manifestó que propone la apertura de los procesos internos como también los de las candidaturas, para que siga siendo un consenso que vaya generando una línea.

 

Se autodefinió como un priista indisciplinado que también considera se debe darle apertura al proceso para la elección del abanderado a la gubernatura.

 

“No, no, muchos priístas desean que la condición para lograr un nivel de competencia honesta, responsable y democrática, se debe eliminar la simulación”, recalcó.

 

Con relación a su ausencia en algunos eventos del PRI contestó el todavía consejero estatal que simple y sencillamente no fue convocado.

 

“Me enteré que había designado a un nuevo delegado del Comité Ejecutivo Nacional de nuestro partido, Félix Arturo González Canto, quien fue gobernador de Quintana Roo, pues no fui invitado a la presentación”, destacó.

 

El ex alcalde de García dice que sigue militando en el PRI, que cree también que sigue siendo consejero, aunque destaca que no le han dicho que dejó de ser.

 

Sobre su proyecto personal de buscar la candidatura a la gubernatura, sentenció que sigue firme en esa decisión y que desearía que el abanderado no sea designado por el Presidente de la República y el Gobernador, sino que abran a un proceso interno en el que se hagan las cosas sin simulaciones.

 

“De lo contrario no participaré… por lo menos en el PRI”, concluyó dejando abierta la posibilidad de que lo hará por otra institución política.