Jorge Martínez y Raúl Aguilar
12 de junio de 2013 / 01:10 p.m.

 

Guadalajara • Comida insalubre, con insectos y una manta en el suelo era lo único que recibían 270 jornaleros que trabajaban en condiciones infrahumanas en un invernadero en el municipios de San Gabriel, Jalisco, los cuales fueron rescatados por elementos de la Fiscalía General.

La mayoría de los campesinos, originarios de San Luis Potosí, Hidalgo, Veracruz y Zacateas llegaron al poblado localizado al sur del estado con la esperanza de obtener un mejor empleo; sin embargo, su destino fue totalmente diferente, ya que las promesas de un trabajo digno solo fueron eso, promesas.

Juana Guadalupe Montoya García, originaria del municipio de Rayón, San Luis Potosí, llegó a San Gabriel hace dos meses, desde entonces ha desempeñado varias tareas en el invernadero, desde la recolección del jitomate hasta el arado de la tierra, trabajos por los que no recibió una remuneración.

“Tenemos mes y medio aquí y en promedio salen tickets de 200 pesos por semana por las tareas que hacemos, pero no nos pagan, lo juntan hasta los tres meses, nosotros vinimos a este trabajo por unos carteles que pusieron”, narró la mujer.

Montoya García compartía un cuarto de no más de cuatro metros cuadrados con otra familia de Hidalgo, todos dormían en el suelo, sobre unas bolsas de plástico y con algunas mantas que les fueron proporcionadas.

La comida que recibían, habitualmente arroz y tortillas con cucarachas, era calentada en una pequeña estufa de gas.

Para estas familias cualquier actividad habitual se convertía en una auténtica odisea, incluso ir al baño, pues en el “complejo habitacional” solo había seis sanitarios y seis regaderas para las 270 personas, además, el drenaje constantemente se averiaba.

En tanto, los cuatro capataces que estaban a cargo del invernadero, cuyas identidades no fueron reveladas, fueron detenidos y puestos a disposición de las autoridades correspondientes para ser investigados.

Identifican a homicida

El procurador de Justicia del Estado de México, Miguel Ángel Contreras Nieto, dio a conocer que Héctor Rodríguez Millán, policía municipal de Atizapán de Zaragoza, es el presunto responsable de la muerte de Alicia Rebeca Rivera Ugalde, quien muriera el domingo pasado de un disparo al ser confundida como delincuente por oficiales mexiquenses. “A siete metros de distancia, el policía Rodríguez Millán accionó su arma de cargo contra Rivera Ugalde”, detalló el procurador en conferencia de prensa.

Por lo anterior, el agente fue ingresado al penal de Barrientos, en Tlalnepantla, y consignado ante un juez como presunto responsable del delido de homicidio calificado. Asimismo, fueron presentados ocho elementos del los Cuerpos de Seguridad Auxiliar del Estado de México (Cusaem), como probables responsables de los agravantes homicidio en grado de tentativa, abuso de autoridad y robo por violencia. (Eduardo Alonso/Toluca)