10 de noviembre de 2013 / 08:36 p.m.

Jordania respira una atmósfera de alegría y orgullo mientras ultima los preparativos para la ida de la repesca clasificatoria para el Mundial de fútbol de Brasil 2014 que jugará contra Uruguay el próximo miércoles en el Estadio Internacional de Ammán.

Desde el ciudadano de a pie hasta el mismo rey Abdalá II, los jordanos muestran un entusiasmo y un interés sin precedentes ante los partidos de clasificación, que consideran un primer paso en el camino hacia su inclusión en el panorama futbolístico mundial.

Prueba de ello son los miles de aficionados jordanos que aguardaron largas colas durante los últimos días para comprar entradas para el primer partido, que se disputará en el Estadio Internacional de Ammán, mientras que la vuelta se jugará en Uruguay una semana más tarde.

Un sentimiento de patriotismo y unidad recorre el país como muestra de apoyo a los "Nashama" (los valientes), sobrenombre otorgado a la selección jordana por los narradores deportivos.

"Independientemente del resultado, estoy orgulloso de los 'Nashama'", aseguró el rey Abdalá durante una intervención en un telemaratón en el que hizo una donación de 500.000 dólares para el equipo. La campaña logró recaudar 2,7 millones de dólares.

Sin importar lo que ocurra en el partido, los jordanos consideran un privilegio el mero hecho de jugar contra la prestigiosa selección uruguaya, sexta del mundo según la FIFA.

La elite futbolística del país es consciente de la diferencia de calidad entre ambos equipos, pero sostiene que el combinado jordano tiene posibilidades de hacerse con un pasaje para Brasil.

"No nos asusta la selección de Uruguay, porque creemos que no hay nada imposible en el fútbol. Hay varios ejemplos a lo largo de la historia que demuestran que los partidos hay que jugarlos a pesar de las diferencias técnicas entre los equipos", dijo el seleccionador nacional de Jordania, el egipcio Hosam Hasan.

El técnico dirigió estas palabras a su equipo tras el entrenamiento que siguió a su vuelta a casa después de su victoria ante Zambia por 1-0 en Catar el pasado miércoles, en el último amistoso antes del partido contra Uruguay.

"La gente tiene derecho a estar eufórica con el equipo y a esperar que se clasifique para el Mundial. Asumiremos la responsabilidad y haremos todo lo posible" para conseguirlo, aseguró Hasan.

La prensa local calificó de complicada la relación entre algunos jugadores y Hasan, que sustituyó al iraquí Adnan Hamad y que condujo al equipo a la fase final de los 'play off' de clasificación de la zona asiática tras eliminar a Uzbekistán.

El presidente de la Federación Jordana de Fútbol, el príncipe Ali bin al Husein, intermedió en el equipo para acabar con cualquier tirantez entre jugadores y técnico, sosteniendo que "Hasan es un buen entrenador que llegó en un periodo difícil".

"Él tiene la autoridad en los aspectos técnicos. Todos debemos apoyar al entrenador y a los jugadores para alcanzar nuestro objetivo común", añadió el príncipe Ali, que también es vicepresidente de FIFA Asia.

El príncipe Ali expresó su confianza en los "Nashama", asegurando que no ahorrarán esfuerzos en sus últimos partidos de clasificación. "Es un orgullo para los jordanos que nuestra selección haya llegado tan lejos con los escasos recursos que tenemos", dijo.

Sin embargo, Hasan debe enfrentarse todavía a una dura batalla y superar varios obstáculos, incluidos los cambios de última hora en la convocatoria por lesiones y amonestados, y los compromisos de los jugadores con sus respectivos clubes en el Golfo.

Varios jugadores clave se perderán el partido del próximo miércoles ante Uruguay, como su portero Amer Shafie, amonestado.

EFE