Silvia Arellano 
18 de junio de 2013 / 02:56 p.m.

 

Ciudad de México • Sophie Hayes es una sobreviviente en Gran Bretaña. Abandonó a su familia y su país en busca de la libertad. Aún no la obtiene. Durante seis meses fue víctima de trata. Hoy cuenta su historia en el libro Trafficked, que ya es best seller.

""Viví una vida de terror. Al principio tuve una relación que era de amigos, no de días ni de meses, sino de años; esta persona estaba pensando en traficarme. Viví una vida terrible en las calles: en la noche con frío y casi nada puesto, y muchas personas de la ley (policías) se aprovechaban de mi"", contó.

La joven de clase alta y con estudios de licenciatura dijo a MILENIO que sus recuerdos no son solo una historia, sino una enseñanza para las chicas que se equivocan al momento de enamorarse.

Su pareja la invitó a Francia. Ahí pasearon varias semanas, comieron en los mejores restaurantes y conocieron todo el país. Después regresaron a Gran Bretaña y al poco tiempo visitaron Italia. Al segundo día de paseo el hombre le dijo:""Tengo una deuda y tú me la vas a pagar"". A partir de ese momento él cambió y la golpeó.

Con la ayuda de una traductora, quien la acompaña por todo el mundo, Sophie dijo que mientras estuvo en cautiverio vivía como esclava y otra joven la “entrenaba” para saber como vestir, actuar y hacer “cosas” que nunca había hecho.

""Vivíamos en una casa, pero estaba como esclava. Hubo golpes que me rompieron los músculos; de comer me daban solo una cucharada de miel para poder mantenerme (delgada) y un pan seco: me trataban peor que a un perro"", expresó mientras se le entrecorta la voz.

Si no cumplía con la “cuota” requerida esa noche la golpeaban hasta dejarla casi inconciente. A pesar de estar lejos de su familia, su tratante la obligó a comunicarse con sus parientes para que pensaran que estaba bien.

Un día enfermó y la llevaron al hospital. Ahí pudo hablar con su mamá, quien se dio cuenta de que algo estaba mal. Varias veces le preguntó si se encontraba bien, hasta que un día la joven pidió: “Ven por mí, rescátame”. Hasta ese momento su familia no sabía que era prostituida en Francia e Italia.

A pesar de escapar del hospital, dos años después su tratante la encontró y amenazó. Junto con la policía armó un plan para que fuera detenido en un aeropuerto. Sin embargo, solo fue extraditado, por lo que actualmente su agresor sigue libre en Reino Unido.

Esa es una de las razones por las que Sophie no da la cara, pero quiere que su historia se dé a conocer. Teme por su vida y la de su familia. Cuando está frente a las cámaras se cubre con la mano o usa una pañoleta.

""Mi libertad es mínima. No puedo ahorita hacer muchas cosas que quiero hacer. Falta rescatar a otras muchachas. Todo el mundo se debe unir, es un problema y necesita ser frenado"", afirmó.

Sophie cuenta con una fundación para ayudar a jóvenes de Gran Bretaña y se dijo satisfecha de la labor que realiza México en el tema de trata de personas.

""Si te dijera que estoy bien sería una mentira. Estoy libre, pero pienso en las otras muchachas y pienso que cuando esto pare yo seré feliz"".

Hayes participó en el foro De víctima a sobreviviente, que inauguró el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, quien pidió “no taparnos los ojos” ante este problema y llamó a las autoridades federales y estatales a que pongan este tema en sus agendas.

Adelantó que este año se construirá un refugio para las víctimas de trata de personas.

En tanto, Rosi Orozco, ex legisladora federal y presidenta de la Comisión Unidos contra la Trata AC, afirmó que la Ciudad de México se ha convertido en ejemplo en el rescate y protección de los niños y jóvenes, y pronto lo será en América Latina y el mundo.