9 de marzo de 2013 / 12:58 a.m.

El intérprete protagonizó hoy una discusión con fotógrafos. "Fue una semana difícil", dijo el cantante, quien se retrasó en su concierto del lunes y ayer presentó un mareo durante su nuevo espectáculo.

 

Londres • Tras una breve hospitalización a raíz de un desmayo entre bambalinas, la preparación del astro pop de 19 años para su último concierto en Londres el viernes tuvo otro percance.

Bieber se enfrascó en un altercado con unos paparazzi e insultó a un fotógrafo mientras sus guardaespaldas lo controlaban. El cantante recurrió rápidamente a Twitter para hablar sobre el incidente, que fue grabado por el noticiero de Channel 5, y prometió canalizar su "adrenalina" para el concierto del viernes.

"¡Ahhhhh! Una mañana difícil. Trataba de sentirme mejor para el concierto de hoy pero los paparazzi pudieron conmigo", publicó en la red social. "A veces cuando la gente pone cámaras frente a tu cara todo el día y te dicen lo peor... bueno soy humano. Fue una semana difícil".

El pleito surgió horas después de que Bieber dijo que se estaba "recuperando" tras sentirse mal durante el concierto de la noche anterior en la arena O2, y aseguró que el espectáculo irá conforme a lo planeado.

Un vocero de la Arena O2 dijo que el astro pop de 19 años fue atendido tras bambalinas durante el concierto del jueves, luego de haber presentado dificultades para respirar. El cantante se recuperó y logró terminar su presentación.

"Hasta ahora sabemos que todo sigue en pie, totalmente" para el concierto del viernes, dijo Jeremy King. "Fue atendido por nuestro equipo de médicos y después de que lo examinaron no encontraron nada serio o de qué preocuparse".

Bieber publicó después una fotografía de él en una cama de hospital y dijo que estaba recuperándose y escuchando a Janis Joplin. Antes agradeció en Twitter a "todos los que me ayudaron a pasar esta noche". "Son los mejores fans del mundo", escribió.

Imágenes de video de su concierto muestran a Bieber aparentemente mareado durante la interpretación de su movida canción "Beauty and a Beat". Se detiene un poco, se pone la mano en la cabeza y se agacha, colocando sus manos sobre las rodillas antes de caminar lentamente fuera del escenario.

No fue el primer problema de Bieber en la semana. Previamente se vio obligado a disculparse con sus furiosos admiradores, que lo acusaron de llegar casi dos horas tarde a su primer concierto en la arena el lunes pasado.

El cantante insistió que sólo llego 40 minutos tarde y dijo que el retraso fue por "problemas técnicos". En Twitter, Bieber se quejó del manejo que dieron los medios a la situación.

Su gira "Believe" continúa el lunes en Portugal antes de seguir por otros países de Europa, Oriente Medio, Suráfrica y Norteamérica, donde terminaría en agosto.

AP