2 de octubre de 2013 / 03:04 p.m.

PARIS - Karl Lagerfeld es un hombre con muchos talentos. Además de ser el celebrado diseñador de Chanel, es un artista dedicado, un impresionista sensible y un curador de galería. Esos fueron los papeles que desempeñó el martes en el deslumbrante desfile primavera-verano 2014 de la casa de modas, uno de los más importantes en la Semana de la Moda de París.       

Con un el toque de sus dedos enguantados y el apoyo del presupuesto de Chanel, Lagerfeld transformó el gran interior del Grand Palais de Parí­s en su propia galería.      

"Me gusta la época de Andy Warhol", dijo Lagerfeld tras bambalinas, mientras que revivía la antigua pregunta de ¿la moda es arte?        

Katy Perry parecí­a muy impresionada por el encanto artístico.      

La estrella pop vio el desfile con 89 modelos desde la primera fila junto a un montón de objetos curiosos que recordaban al artista pop estadounidense distribuidos por la pasarela, como un bolso gigante y una botella de perfume surreal de un metro, hecha con mármol, que parecí­a hundirse en el piso.      

"Karl tiene un sentido del humor tan fantástico. Es muy poco orgulloso con su estilo", dijo Perry, cerca de una estatua de un hombre arrodillado con un neumático de un camión de Chanel sobre su espalda.       

"Es bueno tener buen humor", dijo el diseñador.       

La pregunta sobre si la moda es arte fue respondida con un "sí" muy literal con la paleta de 150 colores diferentes de Chanel.       

Una serie de estampados parecidos a brochazos de colores brillantes en vestidos vaporosos y entallados, que iban de tonos obscuros a claros, abrió paso a toques humorí­sticos así­ como sus grandes bolsos "portafolio", acompañados con logotipos de clásicos los bolsos de Chanel, y una mochila con unas brochas saliendo de ella.      

Pero la verdadera destreza artística de la colección llegó en forma de numerosos diseños que jugaban sutilmente con el estilo de los gaiteros escoceses, mostrando la profundidad de la evolución constante de Lagerfeld.        

Quizá al presentar el aclamado desfile de Chanel en Edimburgo en diciembre pasado, el diseñaador vio las polainas blanco y negro de los gaiteros escoceses como inspiración para sus increí­bles zapatos-media.       

En otros modelos combinó sus trajes tradicionales de falda Chanel con estampado escocés y muchos de los modelos tenían siluetas con capas, como las de estos músicos.       

Incluso las franjas diagonales de tartán de lana que los escoceses usan sobre su pecho quedó evocado cuando Lagerfeld dejó caer la lí­nea de los cuellos hasta los hombros.

AP