19 de noviembre de 2013 / 12:42 a.m.

Ciudad de México.- La fallecida actriz Karla Álvarez vivía en depresión los últimos momentos de su vida, ya que el cáncer de seno que padecía la hicieron sentirse en soledad y desamor.

"A nadie le importo", repitió en varias ocasiones durante sus últimas semanas de vida a algunos de sus conocidos, a los que se apegó en busca de una compañía.

Quienes se convirtieron en el paño de lágrimas de la fallecida actriz refieren que en las últimas semanas las llamadas telefónicas durante la madrugada se hicieron cada vez más frecuentes y largas.

Nadie imaginaba que el final estaba a punto de llegar. Algunos de los testigos del sufrimiento de Karla relatan que tuvieron intención de ayudarla a salir de la terrible crisis emocional en las que se encontraba, pero la misión resultaba complicada ante el difícil carácter que la hacía cambiar de actitud en horas.

Según sus amigos, Álvarez de pronto podía ser la mujer más amigable y pocas horas después se tornaba prepotente y cortante, si es que llegaba a aceptar el contacto con quien momentos antes compartía sus emociones, anécdotas y algunos secretos.

La última aparición pública de Álvarez tuvo lugar el miércoles pasado, casi 48 horas antes de su fallecimiento, cuándo visitó las instalaciones de Televisa San Ángel para realizar sus cobros mensuales.

Agencias