23 de octubre de 2013 / 01:17 p.m.

París.- En una larga carta abierta dirigida "a quienes querían destruir 'La vida de Adèle'", y titulada de esa misma manera, el realizador muestra su cansancio por todos los "rumores nauseabundos" que han rodeado la película ya antes de su paso por Cannes, y en especial por el cambio de actitud de la actriz.

"¿Cómo explicar acusaciones tan graves y este giro de 180 grados un año después del rodaje, y después de tantas demostraciones de admiración, de 'amor' y de reconocimiento?", se pregunta el tunecino en esa misiva publicada en el digital "Rue89".

Kechiche se refiere a declaraciones de Seydoux en las que deja caer, según recuerda, que las obligó "a pelearse hasta sangrar", a trabajar sin descanso los siete días de la semana durante seis meses, y, especialmente, las "humilló" y "violó psicológicamente" para obtener de ellas la entrega que se ve en la pantalla.

La película ya había dado que hablar antes de esas intervenciones por la intensidad de la relación lésbica interpretada por Seydoux y por Adèle Exarchopoulos, y por sus muchas y muy explícitas escenas de sexo, pero fue sobre todo en la promoción del filme en EE.UU. cuando comenzó la guerra abierta.

El director ve a la actriz manipulada por sus amigos, que le habrían sugerido, en su opinión, que fomentara de nuevo la polémica coincidiendo con el estreno en Francia, pero subraya que no querer aclarar los sobrentendidos anteriores no es suficiente para cerrar el tema.

"Tiene obligaciones de las que deberá rendir cuentas. (...) Tendrá que explicarse ante la Justicia, porque ella también es una persona mayor y responsable de sus actos", dice sobre la joven, a la que acusa de "oportunista" y de comportarse como una niña mimada.

Kechiche asegura que todo lo que se ha dicho sobre él habría destruido su carrera de no ser por la distinción de Cannes, y lamenta que ese premio no haya servido para zanjar unas críticas cuyo mayor altavoz ha sido, a su juicio, el diario "Le Monde".

Al vespertino le acusa además de hacerse eco de "alegaciones calumniosas no confirmadas", en especial por parte de técnicos que trabajaron en la película, y le hace saber su descontento por la publicación sucesiva de "informaciones erróneas que no podían más que hacer daño" en un momento tan importante para su carrera y el filme.

EFE