30 de noviembre de 2013 / 09:56 p.m.

El entrenador novato de los Nets de Brooklyn, Jasson Kidd, reconoció que la acción de derramar una bebida de forma intencional en el campo tal vez nunca se tuvo que dar, pero su única meta era conseguir que el equipo ganase el partido ante los Lakers de Los Ángeles.

Kidd, en su visita a Houston con el equipo, no quiso discutir el asunto ni la suspensión de 50.000 dólares que le impuso la NBA al comprobarse en el vídeo del partido del pasado miércoles que el entrenador novato le dijo al base reserva Tyshawn Taylor que le "chocase" a falta de 8,3 segundos y sin tiempo muertos que pedir.

La acción obligó a que los árbitros tuviesen que parar el partido para que se pudiese limpiar la bebida que cayó al suelo del campo y de esa manera Kidd dio instrucciones a sus jugadores de como tenían que realizar el último tiro a canasta en busca de forzar la prórroga, algo que al final no sucedió y perdieron 94-99.

"Otros jugadores desde mi banquillo tuvieron una mejor visión de lo sucedido, pero hay que seguir adelante", comentó Kidd antes del partido que los Nets disputaron frente a los Rockets de Houston y que también perdieron por 112-95. "Mi objetivo siempre es conseguir que el equipo gane y ahora tenemos que pensar en el futuro".

El entrenador de los Nets, que tienen marca perdedora de 4-11, la peor de la NBA para un equipo plagado de jugadores con contratos super millonarios, insistió que como máximo responsable en cada partido debe hacer todo lo que esté a su alcance para conseguir la victoria y ante los Lakers estuvieron muy cerca.

"Tuvimos la oportunidad de conseguir la victoria y de eso se trataba", valoró Kidd. "Ahora todo es pasado y debemos olvidarnos de lo sucedido, que tal vez no tuvo porque darse".

Sin embargo, Kidd señaló que habría que escuchar a otros entrenadores y dueños de equipos de la NBA para enterarse de las cosas que se hacen a la hora de conseguir el triunfo.

Uno de esos entrenadores, el que fue su rival en el partido ante los Lakers, Mike D'Antoni, calificó la acción de Kidd como algo sin justificación y aplaudió la multa que le impuso la NBA.

"Lo que hizo no estuvo bien y además sabía que lo iban a descubrir", comentó D'Antoni, que dijo que hay unas reglas muy claras de como actuar por parte de los entrenadores y jugadores en el campo. "Su acción fue una locura y no debió hacerse aunque para muchas personas la viesen como algo ingenioso".

D'Antoni, Entrenador del Año en el 2004-05 con los Suns de Phoenix, alabó la acción de sus jugadores que no permitieron caer en la trampa y se mantuvieron en todo momento atentos a lo que sucedía en el campo.

El entrenador de los Lakers reconoció que todos tienen sus trucos a la hora de conseguir engañar al rival, pero siempre dentro de lo que está establecido en el reglamento.

"Quiero muchísimo a Jason (Kidd) y estoy convencido que será un gran entrenador, pero lo que hizo no estuvo bien, fue una auténtica locura", subrayó D'Antoni. "Espero que haya aprendido la lección".

Por su parte, Kevin McHale, entrenador de los Rockets, fue mucho más diplomático que D'Antoni y se limitó a decir que la acción a Kidd le salió un poco "costosa", algo que el propio afectado también admitió con una sonrisa.

EFE