ABELARDO LUZANÍA
28 de agosto de 2013 / 04:23 p.m.

Monterrey • Aunque no estuvo presente durante la proyección de su documental dentro del marco de la novena edición del Festival Internacional de Cine de Monterrey, Celso Piña ya pudo verlo en Los Ángeles, California.

 

Satisfecho por el resultado realizado por el director Alfredo Marrón, “El Rebelde del Acordeón” espera que sus paisanos reciban con agrado este trabajo que tendrá una última exhibición el día de hoy en Cinépolis Garza Sada.

 

"A veces empiezas una cosa de un modo y acaba siendo de otro modo. Yo creo que es algo importante para toda la gente que quiera saber de mi vida musical. Me lo presentaron en Los Ángeles y tuvo buenos comentarios, también en el DF y fue lo mismo, ahí va caminando y a ver hasta dónde llega", declaró el músico que acudió a una rueda de prensa para anunciar su participación dentro del próximo festival Rockódromo, a celebrarse el 12 de octubre en nuestra ciudad.

 

Pese al entusiasmo que le genera verse en la pantalla grande, Celso Piña admite que hubo algunas anécdotas que le hubiera gustado que fueran incluidas en su documental.

 

"Faltó mucho porque es un documental y no una película. Me hubiera gustado que se mostrara una vez que me estaba esperando Rómulo Lozano para darme un reconocimiento y que no pude llegar, porque ese día maté un perro y tuve que ir a tirarlo. Eso hubiera estado bueno que lo contaran".

 

"El Rebelde del Acordeón" muestra la esencia del músico regiomontano desde sus inicios hasta la actualidad, de más de una serie de entrevistas con personajes claves que tuvieron cierta influencia en su vida. Por tal motivo, Celso Piña lamenta que durante la filmación del documental su madre estuviera delicada de salud, pues eso impidió que pudiera grabar su testimonio.

 

“Mi mamá en ese tiempo estaba muy mala, sufre de la diabetes. De plano estaba con un semblante con el que no podía aparecer en el documental”, contó Piña.

 

Con casi cuatro décadas dentro de la música, el intérprete asegura que ha aprendido a tener una vida moderada en donde no hay cabida para ningún tipo de exceso.

 

"Me siento como de 40, la música, la buena vida, no preocuparse, no desvelarse, no fumar, no tomar han sido cosas que me han ayudado a sentirme así. Es un buen ejemplo para mí mismo, no busco ser un ejemplo para el público".