12 de agosto de 2013 / 12:46 p.m.

El arzobispo de la diócesis de Oaxaca José Luis Chávez Botello, se pronunció en contra de la legalización de la mariguana, advirtiendo que de permitirse su uso convencional y público se abriría una puerta a una escuela del crimen.

""La violencia y el crimen no se erradica abriéndole la puerta a vicios, sino con acciones preventivas, cultivando valores, aplicando la ley a quienes provocan males a la sociedad, por eso el llamado es a la responsabilidad y a la congruencia de las autoridades para proteger integralmente la vida"".

Pidió a los legisladores ser cuidadosos, y no dejarse corromper por el populismo y corrupción que generaría la aprobación de la ley.

En entrevista al término de la misa dominical celebrada en la sede de la catedral oaxaqueña, dijo que legalizar la mariguana sería actuar en contra de las campañas de salud e intentos por mejorar la seguridad de los ciudadanos.

En su opinión, la drogadicción destruye el cuerpo y el alma de la gente, distorsiona el pensamiento y genera violencia y rompimiento del tejido social y la unión familiar.

Dijo que si se llegara a legalizar la mariguana, se debería tener claro las causas, no sólo por aspectos económicos o políticos, ya que el negocio de la droga deja mucho dinero a las personas que se dedican a producirla.

""Legalizar la mariguana abrirá la puerta a otras cosas, a otras adicciones, a más negocios clandestinos, además no se tienen estructuras de salud suficientes, ni siquiera se tienen lugares para la atención del alcoholismo y el tabaquismo"".

Recordó que toda ley tiene como principio mejorar la vida y proteger a la sociedad, y una ley que no garantiza eso no tiene fundamento ni razón de ser.

— OSCAR RODRÍGUEZ