9 de marzo de 2013 / 02:29 p.m.

Monterrey.- Llegaron a clausurar un bar, pero antes de que el personal de la dirección de alcoholes de Monterrey pudiera colocar los sellos de clausura, los elementos municipales fueron desalojados.

Eran aproximadamente las 3:30 horas, cuando la dirección de alcoholes el municipio regiomontano junto con personal de la Policía Regia y Marina Armada de México, llegaron al bar denominado "El Catrin" ubicado en la calle Filósofos al sur de la ciudad.

A su llegada las unidades policiacas cerraron el paso vehicular, mientras que los elementos ingresaron al negocio, situación que era reprobada por los clientes que se encontraban en ese momento en el lugar.

De pronto una persona con un documento en mano les indicó que no podía cerrar el negocio ya que contaban con un amparo federal el cual le fue otorgado por el juez segundo de distrito.

Pero al ver que los uniformados trataban de sacar a las personas e impedían al grupo musical que continuará realizando su trabajo, el encargado del negocio identificado como Abel Ocañas tomó el micrófono y comenzó a exhortar a los elementos a que se retiraron del lugar ya que el bar no podía ser clausurado.

Esto fue aplaudido por los clientes y los elementos tanto de alcoholes, como de la policía, tuvieron que retirarse, ante la burla de las personas que cantaban junto con el grupo musical que volvió al escenario.

Los uniformados y los empleados municipales, permanecieron por varias horas afuera del establecimiento, grabando con sus teléfonos y cámaras fotográficas a cada una de las personas que ingresaban al lugar.

Dieron las 4:30 de la madrugada y el personal de la dirección de alcoholes continuaba afuera del negocio, contando únicamente con una unidad de la Secretaría de Marina para darles vigilancia, pero ninguno se animaba a ingresar para efectuar dicha clausura.

FRANCISCO JAVIER CANTÚ