24 de agosto de 2013 / 03:18 p.m.

La bolsa económica que se  repartirá en el Maratón  de la Ciudad de México ha  sido un gran anzuelo para  los fondistas kenianos,  quienes ya están inscritos para  competir mañana con más de  40 representantes.

El total a repartir entre los  vencedores es de 3 millones 200  mil pesos.

El primer lugar de cada  una de las ramas se embolsará  450 mil.

Dichas cantidades son tentadoras. Desde que aparecieron en  esta prueba los representantes  de esta nacionalidad en 1998,  se han llevado el primer lugar  en 12 ocasiones.

Antes de ellos,  en 1989, compitió un etíope  (Tesfaye  Taffa) quien arrasó  con el evento. Ahora, de nueva  cuenta los kenianos vienen por  ese premio.

"No hacemos nada más que  dedicarnos a esto. Somos profesionales en este tipo de eventos,  esto es nuestro trabajo, pero  también me gusta mucho correr.

 Este maratón es una carrera muy  buena, porque hay muy buenos  atletas y en esta carrera tienes  mucho apoyo y una buena ruta,  además hay muy buen dinero",  declaró el keniano Christopher  Kipyego, ganador en 2006.

En 2009, los kenianos no se  hicieron presentes, ya que no les interesó el premio económico  donde al primer lugar únicamente  se le repartió 20 mil pesos.

"Es uno de los maratones donde  corren más kenianos y la verdad  este evento representa un gran  reto, por lo que no se promete  el primer lugar, pero sí pelear  con todo.

Lamentablemente  hay muchas carreras que favorecen más a los extranjeros que  a los nacionales", dijo el fondista  mexicano Daniel Vargas.

Vargas, quien compitió en los  Juegos Olímpicos Londres 2012,  mencionó que él, como muchos  otros representantes aztecas,  también ven en los maratones  una forma obtener el sustento.

 "Antes, en los tiempos de  Dionicio Cerón y Germán  Silva, no había kenianos y la  rivalidad era entre mexicanos, ahora te presentas a una  carrera y te enfrentas a un  gran número de africanos y  nos hacen puré.

Lo que hacen  ahora las nuevas generaciones de mexicanos es que se  desaniman, piensan para que  entreno si los kenianos nos  van a quitar el premio y es un  deporte de gente humilde que  quiere sobresalir y cuando eso pasa viene la oleada keniana  y le bajan".