27 de diciembre de 2013 / 05:12 p.m.

Monterrey.- Para Eduardo Acosta Eligio, de 30 años, la última semana fue de ensueño. Formalizó su relación con su pareja y disfrutó la cena de Noche Buena con su familia entera, aunque sin saber que la mañana del 25 de diciembre sería uno de los 19 lesionados en el autobús que volcó en la cercanía de Saltillo, y que en el accidente perdería su brazo.

Apenas el pasado domingo decidió hacer formal su relación con Magaly, su novia, decidiendo formar una familia al entregarle el anillo de compromiso, teniendo como testigos a familiares y amigos. Eso convirtió el festejo de Noche Buena en uno por demás especial junto sus familiares en la colonia Residencial El Roble, en Apodaca, en donde disfrutaron de la clásica cena con un amiente de convivencia.

Sin embargo, la mañana de Navidad decidió trasladarse a Saltillo a ver a su prometida, misma que vive en la vecina ciudad, aunque sin saber lo que se avecinaba.

Su tía Guadalupe Eligio señala que la mañana del 25 salió de la Central de Autobuses con destino a Saltillo, pero lo saturado de los viajes hicieron que Transportes Senda lo cambiara de autobús, justo el que volcaría minutos más tarde.

"En el accidente perdió su antebrazo, dice que el lugar parecía de película de horror, con mucha sangre y personas muertas y heridas. Aun así él ayudó a los demás con el brazo lastimado a salir del autobús. Ahora ya ha recibido dos operaciones, una para cerrar el antebrazo derecho y la otra para poner placas en el brazo izquierdo, que sufrió fracturas", explica la tía del afectado.

Aún así el ánimo no decae en Eduardo, quien ante sus familiares lo primero que señaló fue un agradecimiento a estar vivo, y no ser una de las víctimas mortales.

Pese a ello necesitará de una prótesis que ayude a seguir con su vida, su rutina y su trabajo de técnico electricista, y en la cual señalan sus familiares, posee el ánimo para salir adelante, pues lejos de ver el accidente como una tragedia, vio en él una segunda oportunidad de vida.

Israel Santa Cruz