23 de marzo de 2013 / 05:08 p.m.

Chilpancingo de los Bravo  • Durante casi nueve horas, maestros disidentes mantuvieron cerrada la Autopista del Sol, dejando varados a miles de automovilistas que intentaban llegar al puerto de Acapulco, la ciudad de México o los puntos intermedios de ambos destinos.

La causa del cierre fue la retención del salario correspondiente a la primera quincena de marzo implementada contra 6 mil profesores, ya que la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) dio a conocer que la segunda quincena se cubrirá integra a todos los trabajadores de la dependencia, por corresponder al periodo vacacional de semana santa.

La comisión negociadora de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) tenía programada una reunión de trabajo con su similar del gobierno estatal en la residencia oficial casa Guerrero a las 12 del día.

Desde la apertura del encuentro, que se desarrolló a puerta cerrada, el secretario general de Gobierno, Humberto Salgado Gómez y el secretario de Finanzas, Jorge Salgado Leyva manifestaron que no liberarían el pago de la primera quincena demarzo.

La información provocó el malestar de los trabajadores de la educación, que acusaron al gobierno de utilizar el salario como una herramienta de presión y decidieron levantarse de la mesa de dialogo.

Gonzalo Juárez Ocampo, secretario general de la CETEG indicó que al romperse la negociación, el movimiento magisterial tendría que buscar el mecanismo indicado para sensibilizar al gobierno estatal y a los representantes de la Secretaría de Gobernación (SEGOB).

A las 14:40 horas, los contingentes de maestros disidentes acompañados por estudiantes de nueve normales públicas se apostaron sobre varios tramos de la Autopista del Sol en la salida sur de Chilpancingo.

Así permanecieron el transcurso de la tarde y casi toda la noche, reclamando la instalación de una mesa de trabajo pero ahora con carácter resolutivo.

"Ya no queremos mesas de solo plática, queremos una en la que tomemos acuerdos y que sean definitivos para el movimiento", señaló el Vocero Minervino Morán Hernández.

Para las 19:30 horas, la comisión negociadora de la CETEG informó que había sostenido más de 20 llamadas con los funcionarios del gobierno estatal y federal, los que ofrecían una reunión en el puerto de Acapulco a partir de las 20:30 horas, la condición era que debían quitarse de la carretera.

La comisión informó a la base que estaba en el plantón y a gritos les dijeron que la respuesta debía ser negativa, porque corrían el riesgo de ser detenidos antes de llegar al puerto.

Para entonces ya varios helicópteros de la Policía Federal (PF) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal sobrevolaban el lado sur de Chilpancingo, uno de ellos con una lámpara de largo alcance que iluminaba al contingente que estaba apostado en la cinta asfáltica, situación que se interpretó como un acto de hostigamiento.

Para las 21 horas, se conoció que en la aeropista que se ubica en la salida sur de la ciudad, había cinco autobuses y siete camionetas con elementos de la PF y la preventiva estatal con equipo antimotin, además de tres helicópteros listos para acompañar un posible desalojo.

Los maestros decían estar dispuestos a resistir una embestida policíaca, pero su comisión negociaba con las autoridades.

Ante la posibilidad de que se recurriera al uso de la fuerza pública, la Asociación Civil Serapaz intervino para facilitar la reanudación del diálogo, lo que permitió perfilar un acuerdo que liberó la carretera antes de la media noche.

A las 23:30 horas, el vocero del magisterio, Minervino Morán dio a conocer que a las 10 de la mañana se reinstalaría la mesa de dialogo, en la que el tema de los salarios ya sería secundario porque serían liberados en el transcurso de la mañana del sábado.

Lo que quedaría resuelto sería la entrega de las convocatorias para el nuevo ingreso en las nueve normales públicas de la entidad, que es otro planteamiento que mantiene movilizados a los estudiantes.

"Si no se cumple vamos a tener que accionar nuevamente", advirtió el vocero de la CETEG, quien reconoció el riesgo de que se suscitara un desalojo violento.

La circulación en la autopista quedó abierta nuevamente durante los primeros minutos del sábado.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN