19 de abril de 2013 / 01:49 p.m.

Monterrey • Luego de casi dos años de haber sido aprobada en el Congreso del Estado, la Ley de Prevención y Combate al Abuso del Alcohol es prácticamente letra muerta: el Gobierno de Nuevo León simplemente continúa sin aplicarla y miles de establecimientos operan al margen de los lineamientos que la normativa demanda.

En abril del 2011 cuando los diputados locales aprobaron la nueva Ley Antialcohol que retiraba a los municipios la facultad exclusiva para emitir licencias de venta de bebidas alcohólicas, y obligaría a los establecimientos a solicitar también el permiso ante el estado.

Un mes después fue publicada en el Periódico Oficial del Estado, entrando en vigor el 18 de mayo de ese año, a partir de lo cual se dio un plazo para que los municipios levantaran un censo sobre los establecimientos en sus territorios y lo entregaran al estado para la creación de un padrón único.

Asimismo, se dio un plazo de 60 días naturales a partir de esa fecha para que el estado instalara una Comité de Evaluación de Trámites y Licencias, en el que estarían representados el Gobierno Estatal, los municipios, el Congreso y hasta organismos ciudadanos.

La totalidad de los 51 municipios entregó sus nuevos padrones en tiempo y forma, sin embargo a un mes de cumplirse dos años de publicada la normativa, el Comité que entregaría las nuevas licencias no ha sido integrado.

En la página de Internet del Gobierno de Nuevo León, en su apartado de la Secretaría de Finanzas y Tesorería del Estado, se encuentra publicada toda la información referente a la nueva ley y el procedimiento para tramitar las licencias.

En ella se muestra la lista de los padrones de cada municipio, en los que se encuentran todos los negocios que solicitaron y recibieron la anuencia de los ayuntamientos, necesaria para posteriormente tramitar las licencias de venta de alcohol con el Gobierno del Estado.

Ahí mismo se encuentra publicada la lista de licencias que dicha dependencia ha expedido durante el 2011 y el 2012: ninguna.

En ella sólo se muestran un corto listado de ocho permisos especiales que se han otorgado a igual número de espectáculos deportivos, principalmente a Sinergia Deportiva y al Campo Deportivo Marne, en San Pedro.

La explicación es simple: si las licencias no son avaladas por el Comité de Evaluación, no se pueden expedir.

En esta situación se encuentra trabajando miles de establecimientos con venta de alcohol a lo largo del área metropolitana.

Tan sólo en Monterrey, según el padrón municipal solicitado mediante los procesos de la Ley de Transparencia, un aproximado de 7 mil establecimientos, entre bares, cantinas, antros, restaurantes, depósitos y tienditas, operan únicamente con la anuencia municipal.

Es decir, operan tal y como sucedía hace dos años, antes de que se aprobara la nueva legislación.

Una fuente al interior de la administración regiomontana dio a conocer que ante la falta de operatividad del Gobierno del Estado, no han tenido otra solución más que permitir que estos negocios continúen trabajando fuera de la ley.

"Existe la orden para que los inspectores de Alcoholes, acudan a hacer su trabajo normal en estos negocios, pero que se les permita trabajar con la anuencia municipal, aunque no tengan licencias, por que el estado no ha expedido aún ninguna, o ha hecho muy pocas", explicó la fuente.

Esta situación se repite en la totalidad de los municipios metropolitanos que han tenido que encontrar la forma de que estos negocios continúen operando y las pérdidas económicas no representen más de las que ya les ha costado realizar de nueva cuenta los trámites y pagos que realizaron desde el inicio.

En tanto, la Ley Antialcohol pasa de ser una iniciativa moderna a convertirse prácticamente en letra muerta ante la falta de aplicación.

Tanto para nada

- La actual Ley de Prevención y Combate al Abuso del Alcohol obedece a una iniciativa del Gobierno del Estado, en tiempo de Natividad González Parás.

- Desde su análisis generó polémica pues quitaba las atribuciones a los municipios para conceder permisos de venta de alcohol, y las pasaba a la administración estatal.

- Sin embargo, al día de hoy esta ley no ha entrado en vigor y los nuevos establecimientos expendedores de alcohol funcionan sólo con la anuencia municipal, es decir, violando la ley.

REYNALDO OCHOA