27 de mayo de 2013 / 12:27 p.m.

Monterrey  • La madre de familia que arriesgó la vida de sus hijos al dejarlos encerrados en el vehículo bajo un intenso calor en una plaza comercial, quedó vinculada a proceso y al mismo tiempo fue liberada por la juez número 8 de Control.

Jessica Ruiz Hernández, de 24 años de edad, es considerada presunta responsable del delito de abandono de personas, pero podrá enfrentarlo en libertad con la condición de que cada semana se presente a firmar.

El Ministerio Público la acusó ayer durante una audiencia realizada en una sala de juicio oral del Palacio de Justicia y en la que la juzgadora resolvió su libertad precautoria porque el delito no es grave.

La acusación se basó en los hechos suscitados el pasado jueves en el estacionamiento de una plaza comercial ubicada en las avenidas Ruiz Cortines y Bonifacio Salinas, frente a la colonia Central de Carga.

En ese lugar fue detenida Ruiz Hernández, quien habita en la calle Valencia 119 en la colonia Triana, en el municipio de Apodaca, cuando dejó a sus hijos, de uno y dos años de edad, respectivamente, dentro de un automóvil completamente cerrado durante casi 45 minutos.

El calor provocó que los niños estuvieran desesperados en el auto Honda de reciente modelo, y de dicha situación se percataron varios clientes y llamaron a la Policía.

En cuestión de minutos llegaron los elementos policiacos y de Protección Civil, quienes tuvieron que destrozar una de las ventanillas del auto para rescatar a los menores.

En ese momento llegó la mujer, quien alegó que sólo se había tardado 20 minutos porque había acudido a sacar una cita en un consultorio dental para que le pusieran ‘bracket´s’.

Alegó que como no tenía quien le cuidara a los pequeños se los llevó y como no se iba a tardar los dejó en el auto completamente cerrado porque pensó que no se tardaría.

Dijo que nunca fue su intención abandonarlos y que tampoco midió las consecuencias de su imprudencia, ya que los niños dentro del auto estaban expuestos a un calor de casi 45 grados.

En el transcurso del domingo la joven madre de familia abandonó las celdas de la Policía de Guadalupe, donde se encontraba recluida y tendrá que acudir domingo tras domingo a estampar su firma el Juzgado número 8 de Control para así cumplir con el mandato de la juzgadora.

Redacción