18 de julio de 2013 / 12:27 a.m.

Guerrero • Después de cinco días de bloqueo, la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano fue liberada por taxistas del sitio Arcelia, que aceptaron la propuesta de integrar una comisión especial para investigar la desaparición de su compañero Antonio Uriostegui Magdaleno.

Los taxis y unidades tipo Urvan que mantenían cerrados al menos ocho puntos estratégicos en la cabecera municipal de Arcelia quedaron libres antes de la media noche del martes, luego de que una comisión viajará a Chilpancingo para entrevistarse con el gobernador Ángel Aguirre Rivero, así como representantes de la Marina Armada de México y el gabinete de seguridad local.

Raymundo Uriostegui Magdaleno, hermano de Antonio, el taxista presuntamente desaparecido la mañana del sábado 6 de julio en la comunidad El Escondido por supuestos elementos de la Marina Armada de México, fue el encargado de comunicar a los líderes del sitio Arcelia, la mayoría taxistas que había un acuerdo con el gobierno estatal y que le darían el voto de confianza.

Aunque el movimiento que inició el jueves 11 de julio fue por la desaparición de Antonio, en el transcurso del fin de semana un padre de familia se acercó a los transportistas para solicitar que incluyeran en sus demandas el caso de su hijo.

Se trata del señor Albertano Rodríguez Mondragón, cuyo hijo de 17 años, Israel Rodríguez Domínguez fue detenido por otro grupo de elementos de la Marina.

Este segundo caso fue planteado la noche del martes en la residencia oficial y se incluyó en la agenda que debe desahogar una comisión especial integrada por representantes del gobierno estatal, de la Marina y las familias afectadas.

Con el acuerdo firmado con el gobernador, los líderes y familiares que viajaron a Chilpancingo se comunicaron con los que mantenían el bloqueo en Arcelia, por lo que se determinó liberar la carretera.

El acuerdo se firmó cinco días después de que el bloqueo impidiera la circulación de los vehículos que procedentes de Iguala viajaran hacia Ciudad Altamirano y puntos intermedios, también perjudicó a cientos de automovilistas que pretendían llegar hacia el Estado de México y la Tierra Caliente de Michoacán.

Horas antes de que la vía se reabriera, el alcalde Taurino Vázquez advirtió que los víveres y la gasolina ya escaseaban, por lo que existían ya las primeras compras de pánico, pues entre los pobladores crecía la versión de que el problema todavía se complicaría más.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN