17 de julio de 2013 / 12:44 a.m.

A cambio de declararse culpable, Kidd aceptó hablar con estudiantes de una secundaria de Long Island sobre los peligros de manejar ebrio. Si cumple con su servicio comunitario, el delito será reducido a una mera infracción cuando vuelva al tribunal el 30 de septiembre.

Kidd, quien se retiró como jugador después de la temporada pasada, fue contratado hace poco para entrenar a los Nets, el equipo con el que disputó dos finales de la NBA como armador cuando la franquicia estaba en Nueva Jersey.

El fiscal Thomas Spota dijo que Kidd pudo haber recibido una libertad condicional de tres años, pero que lograron una alternativa mejor.

"El es un ejemplo para los niños y otras personas. Tendrá la oportunidad de hablar con ellos sobre el error que cometió y que asumió la responsabilidad por sus actos", dijo Spota. "Para mí, eso es más importante que tres años de libertad condicional".

La policía dijo que Kidd chocó su camioneta Cadillac contra un poste de teléfono en la comunidad Water Mill de los Hamptons el 15 de julio de 2012. Fue atendido en un hospital por heridas leves.

La jueza le preguntó a Kidd en la audiencia cuánto había tomado antes de su arresto. "Un par de tragos, tres o cuatro", respondió Kidd.

"Usted se pudo haber matado. Pudo haber matado a otra persona", señaló la jueza Andrea Schiavoni. "Espero que se levante feliz todos los días por estar aquí".

Kidd asintió.

"El se responsabilizó por lo que pasó esa noche", señaló el abogado defensor Ed Burke Jr. "Jason sabe que fue muy afortunado esa noche. Fue muy afortunado porque nadie resultó herido".

Kidd no habló con la prensa.

Ap