ROGELIO AGUSTÍN
27 de julio de 2013 / 01:41 p.m.

Guerrero • Alrededor de las 21:30 horas del viernes 26 de julio, Alejandro Hernández Paz y Puente abandonó las instalaciones del Centro de Readaptación Social (Cereso) de Chilpancingo, a más un año de haber ingresado por su presunta implicación en el caso Ayotzinapa.

Hernández Paz y Puente era subprocurador de Control Regional y Procedimientos Penales el día 12 de diciembre del 2011, cuando se suscitó el desalojo de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa en la Autopista del Sol, que dejó el saldo de dos estudiantes asesinados a balazos.

El ex funcionario se retiró del Cereso a bordo de un auto tipo Tsuru color blanco, que se introdujo al interior del penal y de esa manera evitó el contacto con los reporteros que esperaban entrevistarlo.

Familiares, amigos y abogados lo esperaban fuera del penal y al igual que el ex subprocurador se retiraron sin emitir declaraciones.

Paz y Puentes estaba preso por el delito de evasión de presos y obstrucción de la justicia, ya que se le acusó de liberar irregularmente a 23 personas detenidas tras el desalojo del 12 de diciembre del 2011, pese a que debió turnarlos a la Procuraduría General de la República (PGR).

El ex subprocurador asumió su propia defensa, aunque su familia contactó un equipo de abogados para respaldar las diligencias que este viernes culminaron con su liberación.