6 de septiembre de 2013 / 10:33 p.m.

Monterrey.- • Los dos jóvenes que acompañaban a un conductor a bordo de una camioneta, que presuntamente escapaban de una persecución, se encuentran estables de salud y fueron liberados al no haber delito que perseguir, tomándose todo como un accidente automovilístico.

El incidente sucedió en la carretera a Laredo, frente al Aeropuerto del Norte, y en él murió Miguel Ángel Escobedo Pérez, de 32 años de edad, supervisor de una empresa nicolaíta.

Aunque hasta el momento no se ha acreditado lo de la persecución por parte de elementos de la Policía de San Nicolás contra los ocupantes del vehículo, uno de los lesionados aseguró que sí.

Los tripulantes de la unidad de pasajeros habrían sido detectados en actitud sospechosa en el centro nicolaíta, pero se rehusaron a detenerse al momento en que los oficiales les marcaron el alto.

La persecución terminó alrededor de la 1:00 del viernes en la carretera Monterrey-Nuevo Laredo, frente a los terrenos de la terminal aeroportuaria.

Escobedo Pérez, conducía una camioneta Expedition color plata, y lo acompañaban su medio hermano, Javier Alejandro Escobedo González, de 21 años, y su amigo Edgar Samir Vázquez Salas, de 22.

Javier Alejandro señaló que los tres laboraban en la empresa "Maderas y Metales de Monterrey", ubicada en San Nicolás de los Garza.

Los lesionados indicaron que desde la noche del jueves estuvieron tomando en el bar Mar Tíber, que se encuentra en la avenida Universidad, en el municipio nicolaíta, detrás de una tienda mueblera.

Tras salir del establecimiento unos policías les marcaron el alto, pero al estar alcoholizados tuvieron temor de ser detenidos, según relataron.

Fue entonces que Miguel Ángel aceleró a fondo y avanzó hacia la avenida Universidad, donde circuló hacia el norte con rumbo a la carretera a Nuevo Laredo, donde sufrieron el percance.

Al creerse que se trataban de integrantes del crimen organizado, fueron puestos a disposición de la autoridad federal, pero se ordenó su liberación al no acreditarse nada.

IRAM OVIEDO